Archive for juin 2008

Wisconsin

J’y suis depuis 10 jours. Je re-decouvre les Etats-Unis. Le temps d’une reunion familiale…

C’est grand, c’est vert…. mais c’est un autre monde: les distances a parcourir sont inmenses… personne ne se deplace a pied ou a velo : tous en bagnole, partout, tout le temps… Ils sont combien de millions? 300? 500? Je ne sais plus! A ce rythme-la… il nous faudra compter en galaxies -et plus en planetes- l’empreinte ecologique… ca donne le vertige!

Il y a du boulot….

Estamos reunidos> La familia entera albergada en casa de mi tio… es una locura feliz! La gente sale y entra, los ninos les dicen mama a todas las mujeres de mas de 5 anios! La vida es como debia ser en las primeras comunidades humanas…

Pero, afuera, el mundo  no tiene nada de primitivo : autos, autos y vida artificial! Es un mundo construido al rededor de los supermercados.

Manana Chicago: Sueno con conocer esta ciudad. Ver otro contexto…

Prometo unas lineas…

Mode de vie et tri des amis

Les choses deviennent un peu plus sérieuses à la trentaine. On fait des choix, on doit les assumer.

Nous voici quelques mois sans voiture. Nos déplacements se font exclusivement à vélo ou en transport public. Nous sommes contents avec ce système qui satisfait nos besoins de cohérence avec certaines valeurs (respect de l’environnement, anti-consommation, vie urbaine saine).

Mais cela commence à avoir un effet « de tri » des personnes que nous fréquentons. En effet, nos activités sont rythmées et limitées par l’accessibilité des lieux à vélo ou en transport public. Les accros à la bagnole, peu sensibilisés au caractère excluant de certains choix, oublient qu’organiser certaines activités à des kms de Bruxelles empêchent notre autonomie : il faut demander un lift… et quand il s’agit d’une activité familiale… Bien, nous sommes 4 à caser!

Alors on évite de devoir demander si on veut bien nous accepter dans la voiture de l’un ou de l’autre. On évite de déranger, on évite de mettre l’accent sur ce qui commence à être un signe distinctif de notre identité : et oui, nous refusons de vivre comme si le pétrole était inoffensif et inépuisable! Si cela implique devoir changer de cercle d’amis, c’est bien dommage… mais c’est bien aussi. Les choses n’arrivent jamais seules… Faut assumer le changement.

En Perú: se puede parir en una casa de partos!

Un artículo interesante sobre alternativas al parto medicalizado en latinoamérica! fuente : el comercio de perú

« Me gusta la palabra parir »

Por Carmen Escobar

¿Por qué decidió hacer una casa de nacimiento?
Tiene que ver con un cambio en la sociedad. Creo que nuestros hijos pueden hacer las cosas mejor que nosotros. Ellos son el futuro. Y es durante el embarazo en que los padres tienen las antenas paradas para escuchar. Pueden entender que los niños son el futuro y hay que ayudarlos a crecer bien. La idea es trabajar con la pareja que espera un hijo, acompañarla durante el primer año del niño, que es el cimiento de la crianza, y darle la oportunidad de tener un buen parto.

¿Usted tuvo un buen parto?
Mis partos fueron extraordinarios, porque me había empapado de la filosofía del parto natural, en casa y en agua antes de tener a mis hijos. Cuando llegué a Lima (de Alemania, hace 30 años) a dar a luz me enteré de que un 60% de mujeres daba a luz por cesárea y me dio terror. Quería tener un parto en casa y la gente me decía que buscara una partera. Yo soy de la cultura occidental y quería alguien que hubiese estudiado (medicina) y finalmente conseguí un médico que me atendió en una clínica chiquita, como una casa de nacimiento. Así tuve a mis hijos, en un espacio íntimo, con mi marido presente, pero escuchaba a las mujeres hablar de sus partos y contaban experiencias traumáticas.

¿Que haya un parto natural implica que hay un parto artificial?
Así es. En las clínicas no se dan partos naturales, aunque sean vaginales. No es natural desde que no se le da libertad a la mujer de elegir la posición de parto. Les rasuran el vello púbico, le ponen suero, enema, una cantidad de cosas. Si les das a escoger, las mujeres eligen una posición vertical: sentada, parada, en cuclillas, porque la gravedad es el aliado número uno en un parto. Existen estudios científicos que demuestran que el parto en casa es una buena opción para una mujer que se siente segura, que tiene una pareja o una familia que la apoyan en su decisión. Ella debe tener una contención emocional y psicológica y un profesional presente.

¿Esta visión está en contra de las clínicas?
No estamos en contra de nada ni nadie. Defendemos el parto natural porque en el mundo occidental no se sabe que esto implica volver a un estilo de vida natural.

Si atiende un parto en casa y las cosas se ponen difíciles, ¿qué hace?
La llevo (a la mujer) a la clínica. Hay un plan A y un plan B. Más vale prevenir que lamentar.

¿Este tipo de parto requiere una preparación especial?
En nuestra sociedad occidental sí, porque la mujer tiene tanta porquería metida en la cabeza y al ser el parto una experiencia límite, la porquería la bloquea. En cambio, la mujer de la sierra está muy bien preparada.

¿Qué es una experiencia límite?
Es la experiencia del dolor. Todo el mundo le tiene miedo. El dolor de parto no tiene que ver con Eva y Adán. Eso ya pasó a la historia. Vivimos en la sociedad de la aspirina y no queremos sentir dolor. Este no está hecho para jodernos la vida, sino para que digamos: (si me duele) tengo una herida, debo cuidarla para que se sane. El parto está hecho para eso, si no tuviéramos dolor de parto daríamos a luz en cualquier lugar. Cruzando la calle se nos caería el hijo. Las hembras del mundo animal tienen dolor de parto e instinto maternal. Cuando les toca el parto, van a donde tienen que ir, paren, crían a sus hijos y ya. El dolor de parto tiene un sentido y se puede lidiar con él. Ningún dolor es la muerte, pero la sensación de las mujeres de la ciudad de lidiar con este es muy fuerte, por eso es una experiencia límite.

¿Los ruidos y gritos que una mujer emite en el parto no se deben al dolor?
En el parto, la mujer llega a una especie de trance. A mí me gusta compararlo con las bailarinas que están en una presentación. Hay un instante en el que sienten que están llegando al límite, que el cuerpo no les da más, pero la voluntad puede más y siguen y llegan a un momento en el que pareciera que volaran. Como espectador, te admiras y te coges de la silla. La mujer en el parto llega a ese punto y hay que quitarle reloj, el celular, para que se conecten con el hecho de parir. La palabra parir me gusta mucho, porque se asocia con el lado animal, ancestral, de origen.

Ni reloj ni celulares, ¿tampoco la cámara fotográfica del esposo?
Eso es terrible. Cuando el esposo comienza con la camarita, la mujer lanza un grito de esos (como animal). Aunque depende. Hay algunas que saben desconectarse. El parto es como hacer el amor. Si estás viendo la hora, pensando que tienes que llegar a tal lugar, nunca llegas (ríe). Y es que los sonidos del parto pueden ser muy parecidos a los que se emiten cuando se hace el amor.

Sepa más
4 Pakarii es una palabra quechua que tiene varias acepciones como amanecer, empezar desde cero y también nacimiento.
4 Los padres que participan de la experiencia del parto natural mantienen contacto con la casa Pakarii un año más, hasta que el niño camina. Se les brinda pautas de crianza.
4 Página web de la casa de nacimiento: http://www.pakarii.org/pakarii/partos.html Teléfono: 422-6764

Los coches « todoterreno » : jeeps 4×4 para bebés!

Este es un desahogo urbano de parte de una usuaria de trasporte público, madre alternativa y ecologista comprometida!

Ahora presencié una escena tragicómica : me subí en un tranvía con 3 coches sobredimensionados, enormes portaaviones que transportaban a pequeñas criaturas. No había espacio parar pasar, los otros usuarios debimos hacer malabares para lograr entrar. Una verdadera causa de estrés para todos…

No hacía 3 minutos que estaba instalada y un pequeñuelo se puso a llorar… tenía solo semanas de nacido… La madre empezó a ponerse nerviosa, a tratar de mecer al bebé en el coche… pero sin frutos… El quería, seguramente tomar teta, o estar en brazos de su madre… Sus lamadas no fueron escuchadas. La madre se bajo (para poder lograrlo, tuvieron que ayudarle 2 señores… imposible maniobrar semejante traste sola!)… y en la misma estación subió un papá con un bebé en un portababé 🙂

El pequeñín estaba de lo más tranquilo, el padré no necesitó ayuda para subirse o bajarse del tranvía. No molestó a nadie ni obstruyó el paso de los otros usuarios. Las dos madres con los coches enormes miraron la escena como se mira llover… y yo tuve que hacer esfuerzos para no gritarles : no ven que no es difícil facilitarse y facilitarnos la vida????

Pero es que ser padres ahora resulta un negociado lucrativo para los constructores de material de puericultura : mientras más complicado, aparatoso, grande y potente luce el coche…. más caro y más lucrativo!

A un bebé se le puede transportar en unos metros de tela… pero no! Es mejor pagar por un modelo de coche « todoterreno », con accesorios, lujos y qué sé yo qué más… Es como si desde pequeñines se les tratara de inculcar la idea de la potencia, como si desde la cuna se les propone la idea de ocupar mucho espacio…. me recuerdan a los fúnebres conductores de jeeps 4×4 que consumen gasolina, contaminan y coupan mucho espacio en las carreteras…

El ser humano es un ser de comunicación (Vivan las terapias breves II)

Cuando consulté a una psicóloga por primera vez, lo hice porque quería ayuda para resolver un problema. La respuesta que tuve fue una invitación a sumergirme en el problema y explorarlo, explicarlo… y también tratar de entender mi vida, las cosas que hacían parte de ella.

Pues el buscar una explicación, el pensar en el porqué del problema, el analizar su sentido en mi vida evocándola, apelando mis recuerdos… no resultó de ninguna ayuda para resolverlo… tal vez entendí o logré atisbar sus razones… pero nunca logré cambiar lo que me molestaba.

Es necesario entender cómo funciona el circuito eléctrico para poder prender la luz? No, solo se necesita saber qué interruptor hay que accionar para que el foco se prenda : una información y un aprendizaje.

La terapias breves proponen esta lectura de los problemas. Su objetivo no es el saber por qué si no el cómo.

Entiendo que en un momento dado de nuestras vidas post-modernas, cuando nuestra individualidad hipertrofiada reclama a gritos un poco de sentido, necesitemos organizarnos para explorar los recónditos recovecos de nuestra mente, de nuestras ideas… una especie de viaje interior a los fundamentos de nuestra identidad. No niego que sea un planteamiento interesante el emprender este rumbo y no es una coincidencia que las personas que hacen un psicoanálisis sean interesantes.

Sin embargo, lo que reprocho a la “terapia” psicoanalítica es su normatividad. Es innegable que la teoría freudiana clasifica a la gente en categorías : que si neurosis, que si psicosis, que si histeria… Hay un poco de fatalidad en ello. Hay muchas implicaciones también. Y si soy una neurótica feliz? Y si mi psicosis no le hace daño a nadie? De qué me sirve saber que soy, cuando lo que quiero es cambiar un comportamiento?

La normatividad implica también una cierta idea de lo que está bien. Es una fuente potencial de culpabilidad y de sentimiento de fracaso. Pienso especialmente a una cierta concepción de la sexualidad femenina : si no tengo un orgasmo vaginal… no soy una verdadera mujer… Pffff! Y qué más da?

Concebir a los humanos como seres en constante interacción, que construyen su realidad a partir de las interacciones con su medio ambiente, que perciben y que actúan según ciertas reglas que ellos mismo han construido me parece un punto de partida mucho más esperanzador que el creer que mi psiquis es un producto terminado y marcado a siempre jamás por mis experiencias infantiles.

Las terapias breves apuntan al cambio y trabajan a partir de la identificación de objetivos concretos e inscritos en la relación y en el presente. La idea es que si soy capaz de vivir una experiencia satisfactoria, ella va a cambiar mi percepción acerca de mis propias capacidades e incluso me ya a ayudar a re-interpretar mi historia. Lo que cambio en mi presente me cura de mis eventuales heridas pasadas, pero el cambio no es una idea, es una acción concreta, palpable y práctica.

Los terapeutas que trabajan desde esta perspectiva, no van a imponer su lectura de la realidad psíquica al cliente (pues sí, hablamos de cliente y no de paciente, ya que no hay una idea de enfermedad en la relación terapéutica), va a adoptar su visión del mundo para poder proponerle acciones eficaces. La relación con un terapeuta breve es una relación horizontal : el cliente sabe lo que pasa, lo que no le gusta. El terapeuta utiliza técnicas basadas en la comunicación para identificar el problema, los objetivos a alcanzar y las formas para llegar a esos objetivos.

En fin… otra concepción de la relación terapéutica, del ser humano. Mucho más coherentes con mí forma de pensar el mundo y el ser. No es por nada que Gregory Bateson hablaba hace más de 50 años de una Ecología de la mente.

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