Archive for août 2008

« Sage-femme : un métier pour la vie »

C’est le thème du dossier contenu dans le n° 100 de Chronique féministe (que je félicite au passage!!!).

Voici quelques réflexions suite à sa lecture :

1. L’amour-haine suscité par cette profession dans les sociétés occidentales : tantôt on les méprise, tantôt on reconnait leur importance et on veut les instruire, mais depuis le moyen-âge, il faut toujours qu’elles soient contrôlées. Par qui? d’abord par l’église, puis par l’autre religion, celle de la médecine moderne.

2. Les femmes de ma génération, nées en pleine explosion de la médicalisation des naissances, arrivent à l’âge de devenir mères tout à fait désemparées et dépassées par l’acte d’enfanter. Y a-t-il un lien? Est-ce provoqué par les interférences dans la mise en place de la relation précoce avec leurs propres mamans ? (Les années 60 et 70 sont des années où les bbs étaient séparés de leur mère à peine nés, les tétées règlementées par les horaires de la maternité et les mères n’avaient pas le droit de laver ou habiller leur petits! les s-f s’occupaient de tout!)

3. Dès que les médecins se sont appropriés de la naissance, ça a été l’hécatombe : ils dictent leur loi! Il faut les appeler quand ils sont « nécessaires » (c’est à dire quand le gros du travail a été fait par la s-f) et pas trop tôt car ça serait trop leur demander, ni trop tard car ça serait leur faire perdre des honoraires…

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El dolor del parto : máquina patriarcal o fatalidad biológica?

La gran mayoría de relatos, descripciones y leyendas, ya sean estos científicos o de pura ‘tradición oral,’ nos presentan la experiencia del parto como indisociable del dolor. Éste parece omnipresente, una especie de sombra negra y de desgarrador puñal que desaparecen mágicamente al tener a su bebé en los brazos.

Quién no ha oido el relato de abuelas, tías, madres y amigas que pintan el dolor de las contracciones como EL dolor supremo…

Duele tanto? Cuánto duele? Por qué duele?

Los otros mamíferos parecen parir sin tanto sufrimiento. Por qué a nosotras nos pasa así? Hipótesis, hipótesis… barajar las más comunes nunca viene mal.

El precio del bipedismo

Los y las humanas andamos de pié, caminamos en dos piernas y, para ello, otras adaptaciones han sido necesarias : las caderas tienen una forma que permite soportar y sostener a todos nuestros órganos. Las caderas son nuestro centro de gravedad… A través de ellas tiene que pasar el enorme cerebro del pequeño humano, que nace inmaduro y protegido por un cráneo suave (que le da esa consistencia tan poco poética de huevo duro sin cáscara, al coronar) .

Parece que la posición de pié de nuestra raza provocó la adqusición del lenguaje y de otras habilidades sociales : el tener que nacer con nuestro cerebro inacabado -y así poder pasar a través de esas caderas extrañas y estrechas-, implica una dependencia prolongada, cuidados extensos y una necesidad inconmesurable de amor…

Pero… la nacer y tener que atravesar el bebé la pelvis de la madree implica trasformar una estructura normalmente rígida y estable en un túnel maleable y estirable. El parto es doloroso por ello?

Ningún otro mamífero vive permanentemente de pié. Parece que parir duele porque somos seres sociales y vamos por el mundo parados en dos piernas.

Neocórtex, malvado neocórtex…

Otra diferencia que nos distancia del resto de los otros mamíferos es el desarrollo de nuestro neocórtex. El neocórtex es esa parte del cerebro involucrada en las actividades « nobles » como la simbolización, la orientación espacial, el lenguaje… Esa parte hyper-desarrollada (ocupa 90% del total del córtex humano) deja poco espacio a las otras partes del cerebro que están a cargo de funciones como el sentido del olfato -muy importantes entre otras especies-, las emociones, o de la memoria a largo plazo… Según Michel Odent, el parto es un proceso que reposa en mecanismos manejados por el cerebro « pimitivo » (primitivo porque parecido a otras especies animales y porque, desde el punto de vista de la evolucion, apareció mucho antes…).

Durante el parto, nuestro neocortex es una barrera que impide el libre curso de esas partes del cerebro que se encargan de los procesos que nos recuerdan que somos también seres biológico, cuerpos vivientes.

Al ser seres culturales, seres de lenguaje y simbolización, nuestro neocórtex es capaz de inhibir al cerebro primitivo y durante el parto, el neo-córtex debe descansar, pasar el mando al cerebro primitivo, a la pituitaria que regula la producción de hormonas. Son precisamente las hormonas como la oxcitocina las que se encargan de gestionar la dilatación el reflejo de expulsión y otros procesos que ocurren durante el nacimiento.

En nuestra cultura es casi demasiado pedir el dejar descanzar a nuestro cerebro racional… cuando el parto está gestioando desde una perspectiva de control, de medida y de etapas y órganos que monitorear…

Las drogas y la feminidad profunda al rescate de la futura mamá

Las prácticas relacionadas con el parto, al ser completamente acaparadas por una lógica securitaria y tecno-médica, apuntan a maximizar el control, la capacidad de objetivizar los procesos del cuerpo, poderlos medir, comparar, esquematizar…

El dolor entra también en este esquema : se debe controlarlo, gestionarlo y… solucionarlo eficazmente.

Por ello, desde principios del siglo pasado, todos los métodos modernos de atención al parto apuntan a disminuír el dolor. Y aunque, desde un principio, se intuye que éste tiene una fuerte dimensión psicológica ( mientras más miedo tiene la madre, más le duele… ), la medicina (al no ser muy amiga de las experiencias íntimas y apuntando más bien a la estandarización de los síntomas y su tratamiento) apuntará a la solución del « problema » del dolor del parto con un arsenal de drogas contra el dolor.

Las alternativas a esta forma de gestión vinen de disciplinas paralelas a la medicina : la psicología, la fisioterapia, etc. que van a proponer métodos que apelan a movilizar otros recursos, internos a la mujer: Respiración, relajación, masajes, agua caliente, canto…. las técnicas difieren y parecen cada vez más numerosas.

Pero la propuesta más singular propone que el liberarnos de los esquemas culturales que nos han presentado la feminidad como algo sucio y pecaminoso bastará para poder liberarnos del dolor del parto… incluso nos prometen partos con placer…

La idea es seductora… pero, cómo se logra esta quimera?

Partos sin dolor y sin anestesia : leyenda urbana o realidad al alcance de todas?

He leído relatos de partos sin dolor, de madres que no se dan cuenta de que el bebé está saliendo sino hasta que sienten o ven el cuerpo de este salir de su vientre…

Pero, personalmente no he tenido el gusto de conocer a ninguna de estas afortunadas-supermujeres-liberadas-del-peso-de-milenios-de-patriarcado… Si existen de veras… cómo es posible que nadie haya estudiado el asunto, para poder vislumbrar una posibilidad de poner al alcance de todas esta capacidad?

En fin… si alguna de ellas lee este artículo… gracias por contame cómo hizo!

The Business of Being Born : film évenement!

J’ai enfin pu regarder ce film magnifique. C’est un documentaire qui analyse assez profondément les dérives du système de santé aux USA en ce qui concerne l’attention aux femmes enceintes et parturientes. Édifiant! Même si les choses sont forcement différentes en Europe, les peurs, les mensonges et les préjugés véhiculés par les médias et certains médecins en ce qui concerne l’accouchement sont les mêmes des deux côtés de l’Atlantique.

Quelques thèmes abordés :

  • L’industrialisation des naissances : dans la plupart des maternités, ce qui prime c’est la logique de la rentabilité; La machine doit tourner, les grands alliés de cette approche sont les hormones de synthèse. on informe le moins possible aux mères de effets de celles-ci…
  • L’histoire des méthodes modernes de la naissance. Ce qui m’a le plus choqué c’est la période du twilight sleep : des femmes ligotées et abandonnées pendant des jours, pendant qu’elle accouchaient… inhumain!
  • Les accouchements à domicile et leur simple et intime sécurité, y compris dans le cas de complications qui obligent à un transfert!
  • La merveilleuse profession de sage-femme! Leur sensibilité, leur habileté à communiquer avec les femmes…

Finalement, ce témoignage d’un responsable au sein de l’OMS, qui raconte comment les gynécologues bien pensants se moquent et essayent de discréditer les accouchement à domicile.  Dans son rôle d’autorité de la santé publique et dans le cadre de conférences sur la santé périnatale organisées par l’OMS, il défend cette option et se trouve face à des réactions négatives, presque combattives. Il demande aux participant s’ils ont déjà été présents lors d’un accouchement à domicile… aucun ne l’a fait!!! Il dit « Vous êtes des géographes en train de décrire un pays que vous n’avez jamais visité ».

Moi, j’y ai été : c’est un pays où il fait bon vivre, où on est en sécurité!

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