El parto natural es anti-feminista?


Si el feminismo es una cuestión de emancipación, entonces todo lo que signifique un alivio de las cargas ligadas al hecho de ser mujer es bienvenido.

Santa epidural, bendita seas, amén? Será así de fácil? Cómo se puede justificar, desde un punto de vista feminista, el renunciar a la anestesia durante el parto ? Parir naturalmente y sin (hiper)medicalización es forzosamente sinónimo de sometimiento al patriarcado? Dar a luz en casa o fuera de la asepsia material y emocional del hospital es compatible con una concepción constructivista (no-esencialista) y emancipadora de la feminidad?

Responder a estas preguntas es, más que un intento de teorización feminista, una tentativa de posicionamiento personal. Y es que entre mis muchas contradicciones, esta me resulta cada vez más interesante : a medida de que el recuerdo de mis partos se aleja y se desvanece, los argumentos que me ayudaron a elegir el parir en casa, sin anestesia, sin intervenciones médicas, se vuelven argumentos sin la enorme carga emocional ligada al proceso de traer a mis hijos al mundo.

Tal vez sirva recordarlos:

Las intervenciones médicas innecesarias son iatrogénicas durante el parto
El proceso del parto es delicado porque nuestras psiquis son complejas y nuestro cuerpo no funciona respondiendo simplemente a los reflejos, a la programación genética y muchos factores externos pueden literalmente sabotear el parto.

El respeto de nuestras necesidades fisiológicas es fundamental y, en la gran mayoría de los casos, incompatible con las lógicas hospitalarias.

Una mínima e insignificante influencia en ese momento de tanta vulnerabilidad basta para bloquear el flujo de ciertas hormonas, o impedir que el cuerpo encuentre una posición antálgica. Cuántos partos se alargan indefinidamente por falta de eficacia de las contracciones? Ineficacia que resulta del bloqueo de la producción de la occitocina, debido a que la parturienta está sometida a situaciones estresantes, a presiones diversas a protocolos humillantes…

Parto largo + lógica hospitalaria = necesidad de inyectar occitocina! Además, con varias parturientas dilantando a ritmos diferentes y aleatorios resulta muy difícil gestionar el trabajo del servicio de obstetricia. O sea que, mejor controlarlo todo… el someter a la parturienta a dolores más intensos que los naturales es un mal menor.

Y es que, en ese caso, la epidural es indispensable!

Conclusion n°1 : la epidural es una excelente invención para paliar los dolores artificialmente intensos de la ocitocina sintética

El dolor del parto es relativo
No quiero decir que sea insignificante. Lo que quiero decir, es que duele más o menos, según diversos factores. Uno de ellos es el miedo! Mientras más miedo se tiene, más duele.

Y cómo no tenerle miedo al parto, si en los medios de comunicación, en la cultura popular, en la literatura, en el cine, en todo lado se presenta a las parturientas como si se estuvieran muriendo del dolor… Sin embargo no a todas les duele tanto y en ciertos casos (raros, pero reales) parir no duele! Y si fuera cierto que el dolor es debido a la postura que adoptamos las mujeres modernas : simpre sentadas, con nuestro peso reposando en nuestro coxis y ya nunca de cunclillas, en una posición que abra las caderas…

Es más, en mi segundo parto, cuando estaba llena de confianza en mí misma y sabía que podía hacerlo, que podía parir, no expresaba mi dolor como un dolor de muerte. Mis gemidos, gritos y mi actitud eran actitudes poderosas, empoderadas, llenas de ira, de fuerza, de vida. Sí, dolía. Pero el dolor duró muy poco, a penas una hora y lo viví en la única paz que me es posible : una paz agitada! Pura cuestión de personalidad!

Tal vez, si creciéramos amando nuestros cuerpos de mujer. Nuestros cuerpos palpitantes, crecientes y menguantes, nuestros cuerpos y sus cavidades, sus procesos y la exacta anatomía de sus partes, tal vez no tendríamos tanto miedo.

A nadie se le ha ocurrido preguntarse porqué hay tantas mujeres que se creen frígidas… y que creen que el placer femenino es indisociable y exclusivamente producto de la penetración! (gracias Sigmund!) Qué saben de sus cuerpos ?… No, la excisión no solo es física. Es mental! Y moral!

Creo que le echamos la culpa del dolor del parto a una fuerza exterior a nosotras, cuando la clave para vivir ese dolor sea precisamente el aceptarnos mejor y amarnos más.

Apropiarse el conocimiento sobre nuestros cuerpos

El parir en casa, reusándome a la posibilidad de aliviar mis dolores de parto con anestesia, me precipitó en un viaje iniciático.

Antes no sabía. Luego supe y entendí. El viaje no fue tanto el parto en sí mismo, si no más bien el descubrimiento de los procesos del cuerpo que viví preparándome a vivir un parto conciente.

Y es que durante años tomé la píldora, evité explorar in extenso ciertas zonas de mi cuerpo, ignoré los conocimientos actuales sobre las funciones reproductivas (para qué me servían si todo estaba bajo control…hormonal) y sobre las hormonas que rigen los procesos como el parto, las reglas, …

Fué descubrir que, a pesar del avance de la ciencia, los conocimientos acerca de mi propio cuerpo me estaban casi prohibidos. Debí hacer un verdadero trabajo de detective para enterarme de la delicada alquimia hormonal que rige mi cuerpo. Para qué? Para defender mi elección ante la prepotencia de esta nueva religión que es la tecno-ciencia médica.

Es allí en donde está el patriarcado : en el poder cada vez más grande de la medicina sobre el cuerpo femenino. Desde los ensayos de ciertas vacunas en adolescentes, hasta el uso indiscriminado de hormonas para alejar la manopausia, pasando por la posibilidad de programar la fecha exacta de sus partos… todo pasa por ellos. Y no es que todo lo que la medicina aporta esté mal. Solo que la medicina astá allí para lo patológico, lo anormal.

Por eso la figura de la matrona es casi invisible o deformada actualmente. Por eso hay tan pocos matrones! Por ello en las sociedades más machistas las comadronas no son si no sirvientas del obstetra y a pesar de que, debidamente formadas, son completamente capaces de acompañar un embarazo y un parto normales.

Pues creo que vamos entendiéndolo… y que cada vez somos más! Y las cosas van cambiando, poco a poco pero en todos lados!

Yo doy a luz : mi cuerpo, vi vida, mi parto!

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15 responses to this post.

  1. Gracias por tu artículo. Me encanta tu reflexión sobre el dolor en el parto. Y me siento muy identificada con lo que cuentas, como en lo del viaje iniciático que no ha sido tanto el parto en sí como todo el trabajo de aprendizaje y de reflexión. Es curioso cómo para poder dar rienda suelta a nuestros cuerpos y nuestros impulsos más primarios, tenemos que hartarnos de información y convertirnos en enciclopedias andantes, para poder sacar una ristra de referencias bibliográficas cada vez que nos tachan de « irresponsables » o « locas » por querer parir de la manera más respetuosa para ambos, amamantar a nuestros bebés tanto tiempo como necesiten, criarlos con amor…

    ¡Te dejo otro enlace! Sobre el mismo tema este de maternidad y feminismo… Una entrada en mi blog que te dedico a ti! 😉
    http://bebesyespecias.wordpress.com/2009/06/02/reflexiones-en-torno-a-lactancia-y-feminismo-por-maria-fuentes-caballero/

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  2. Posted by ecohumanist on 4 juin, 2009 at 10:18

    gracias por tu comentario, Lara! pues así vamos desarmando el aparato de sumisión de la feminidad. creo que es importante reivindicar la posibilidad de construirla sobre la aceptación y el conocimiento de nuestros cuerpos y de sus procesos. aceptación gozosa y no dominación técnica, médica ou farmacéutica.

    voy a leer el a&rtículo que me aconsejas!
    garacias 😉

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  3. Bravo muchacha…
    Un supersaludo

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  4. […] El parto natural ¿es antifeminista?, por Ecohumanist Es allí en donde está el patriarcado : en el poder cada vez más grande de la medicina sobre el cuerpo femenino. Desde los ensayos de ciertas vacunas en adolescentes, hasta el uso indiscriminado de hormonas para alejar la manopausia, pasando por la posibilidad de programar la fecha exacta de sus partos… todo pasa por ellos. Y no es que todo lo que la medicina aporta esté mal. Solo que la medicina astá allí para lo patológico, lo anormal. […]

    Réponse

  5. Posted by Albania on 9 octobre, 2010 at 4:31

    Wao!!!!
    Muy sorprendida con el articulo, no puedo negar que me hizo pensar y analizar…pero al igual que tu tuve dos partos, pero los mios fueron en el hospital y apesar de mi corta edad ya que mi primer parto fue a los 21, con la informacion que tenia en aquel momento por lo poco que habia leido me senti apoderada de mi parto y en control total, ya que me prepare los 9 meses de gestacion para ese gran momento logrando que mi parto solo durara 2 horas con 15 minutos, al igual con mi segundo parto que si fue inducido ya que rompi fuente a los 8 meses y en ese caso de no tener una ayuda medica mi hija y yo ahora mismo de seguro no estuvieramos vivas para contarlo…No todos los casos medicos o ayudas medicas son iatrogenicas, son humanos a mi entender, dispuestos a ayudarnos a entendernos, explorarnos y a conocernos como diosas en la tierra que somos.
    Damos vida y eso es un Don inigualable y nosotras lo tenemos, somos poderosas y para continuar este legado de generacion en generacion debemos dejar que la medicina nos ayuda sin dejar de perder nuestras corazonadas que son las que nos dicen lo que esta bien y esta mal!

    Saludos y gracias!!!

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    • Posted by ecohumanist on 9 octobre, 2010 at 5:07

      Hola Albania,
      Gracias por tu comentario! Sabes? tienes mucha suerte… tener un parto hospitalario en el cual te sientes « en control total » es casi tan difícil como alcanzar un orgasmo estando en una vitrina de un almacén situado en una calle concurrida por miles de pasantes! Claro, habrán quienes lo logren, no lo dudo… Pero para la mayoría de mujeres es muy difícil!
      Tienes mucha suerte porque, según dices, has tenido la posibilidad de controlar algo. El drama es que en la gran mayoría de hospitales la alienación comienza cuando te despojan de tus ropas y te obligan a ponerte una bata impersonal y ascéptica. Luego, el despojo de tu control sigue cuando, como sucede en la gran mayoría de hospitales, te prohiben beber y comer en las cantidades que deseas.
      Tuviste suerte porque pariste en dos horas : hay mujeres que se pasan en ayunas 24, 36 horas… Qué condiciones son esas para estar relajada y parir en paz? Acaso a ningún obstetra que impone ayuno a sus pacientes le han explicado que el ayuno produce stress y que el stress produce adrenalina… y que la adrenalina es la peor enemiga de la producción de la occitocina… hormona del parto, del amor?
      Es tortura… y no es nada comparado con lo que sigue : enema, rasurado del pubis (ambas prácticas desaconsejadas por la OMS)…
      En muchos casos se está obligada a soportar las contracciones en la PEOR posición para ello : acostada, sola en una habitación, conectada a electrodos de un monitoring tan frío e impersonal como las paredes del hospital que te va quitando toda dignidad, toda autodeterminación y te va sometiendo a su lógica deshumanizada de rentabilidad, gestión de tiempo, de manejo de recursos humanos (de humanos no tienen nada, basta con oir como tratan las obstetrices y los médicos a las parturientas: el ya tan conocido « cállate y puja » o mejor « gritabas menos cuando lo estabas haciendo »…)
      Tienes mucha suerte, porque si dices que has tenido control, seguramente no te sometieron a pujar echada de espaldas en la PEOR posición para dar a luz, y seguramente no te hicieron episiotomía, que es una MUTILACÍON GENITAL.
      Si tuviste control total, lo más seguro es que hayas sido una de esas rarísimas privilegiadas que tuvo la increíble suerte de dar con un ginecólogo que le permitió dar a luz en una de las posiciones fisiológicas que, cuando una mujer está en control total adopta espontáneamente : en cunclillas, de rodillas, de lado, colgada del cuello de tu compañero o de alguna otra persona…
      Y estoy casi segura que con tu segundo hijo, si en lugar de inducirte hubiesen esperado y te hubiesen de verdad respetado, lo más probable es que te hubieses puesto de parto sola…
      Si, tenemos un don inigualable : parir! Pero nos han metido en la cabeza que es peligroso y que necesitamos de la medicina para hacerlo.
      Atrévete a creer que sólo necesitas conocerte, conocer y amar tu cuerpo sin medida, sin control, sin protocolos ni asepsia y tal vez puedas parir como las diosas : con placer!

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  6. Posted by Zoila Albarinia on 10 octobre, 2010 at 12:40

    Yo solo dire que todo esto me parece muy exagerado. Hay partos y hay partos: Con ellos las mujeres y sus bebes. Los tiempos no son iguales. Gracias a la medicina muchas Madres y sus hijos pueden contar su experiencia de parto, cualquiera que esta haya sido. La que quiera parir en la casa y asi pueda: Aleluya! La que no: igual. Traer un bebe al mundo vivo, saludable y feliz es un milagro de Dios. Yo no me arrepiento de mi experiencia de parto, la cual, no me pondre a comentar a fondo aqui. No por que me haya sucedido todo lo comentado anteriormente, sino, porque si con la fiebre de 103 con la que llegue al hospital, quien sabe si mi bebe y yo estuvieramos bien ahora mismo. Muchas de las Doulas no tienen ninguna educacion medica. Son acompanantes de parto de la modernidad. Ninguna de ellas sabia lo que sucedia conmigo en realidad. Luego de 12 horas en parto activo y habiendo dilatado hasta los 10 cms. termine en cesarea y, aunque a ustedes no les parezca, si considero que mi parto fue uno exitoso y feliz. A veces siento algo de coraje, por haber hecho caso a ciertos comentarios, sugerencias y consejos de alguna de mis Doulas. Sino hubiera sido por mi marido, quien, me hace ir al hospital, despues de mas de 24 hrs. con fiebre y dolor de cuerpo a mis 40 semanas de gestacion, no se que hubiera sucedido. No obstante, fueron bastante util y procuraron protegerme en todo momento y hacer su trabajo. Gracias a ellas con todo y los riesgos se logro hacer lo que yo queria: intentarlo todo antes de decidir una cesarea. Por lo sucedido no PIENSO dar a luz en casa a un segundo bebe aun teniendo la capacidad para hacerlo. Confio en mi Ginecologo y Obstetra. Quien, en estos dias, tenga la dicha de dar a luz en la « comodidad » de su hogar con todo lo que conlleva: Que Bueno! y bendita sea entre todas las mujeres!! Pero, la mujer que no, no deberia ser menospresiada por ustedes como activistas o educadoras. Yo les pido, de favor, que tengan mucho cuidado con la manera en la que se expresan. Podrian estar hiriendo a muchas en vez de estar educando y apoyando. No siento amor cuando te expresas; siento una imposicion de tu parte, como dices que lo hace un obstetra. El hospital, es eso, un hospital. Los Doctores, eso son, Doctores y han pasado mucho para lograr el conocimiento que muchas de ustedes no tienen. Mas que procurar educar con la propia experiencia vivida considero que todas deberian educarse y obtener algo mas que eso: « experiencias vividas ». No experimenten con nosotras con ideas anecdoticas. Para lograr ser como las comadronas y parteras de antano se necesita mucho, pero mucho para llegar ahi. La vida no les alcanzara para lograrlo. Aun asi les deseo exito con las futuras Mamas!!

    Réponse

    • Posted by ecohumanist on 11 octobre, 2010 at 4:36

      Pues estamos muy de acuertdo, Zoila : es cierto que gracias a la medicina y a sus avances muchas madres pueden vivir mejor le nacimiento de sus bebés… Pero es cierto, también, que la tendencia actual es la de sobre-medicalizar los procesos reproductivos.

      Por cada mujer a quién la medicina salva, hay por lo menos 10 otras que no necesitaban ser « salvadas » y a quiénes se les impidió parir por sus propios medios, humillándolas, sometiéndolas a prácticas innecesarias, cuando no produciéndoles complicaciones que no hubiesen aparecido si nadie hubiese intervenido en los procesos fisiológicos.

      Es cierto : Se salvan vidas… pero se someten otras.

      En casos de necesidad, ninguna doula, ninguna partera, ninguna matrona que esté lo suficientemente atenta a las necesidades de la parturienta que está acompañando duda en acudir a dónde hay medios para aliviar, para tratar o simplemente para salir de una duda.

      Y es cierto que las doulas NO tienen formación médica : su papel no es diagnosticar, ni tratar patologías. El trabajo de una doula es el de acompañar a la parturienta, dándole recursos para vivir mejor su parto… Si una doula tratar de salirse de su papel de acompañadora, pues no ha entendido el ejercicio de su profesión!

      Y acompañar es « ir al lado » y no « tomar decisiones en lugar de » menos aún influenciar. Por ello el trabajo de la doula es complemetario con cualquier tipo de parto, sea cual fuere el contexto, ya que la misión de la doula es la de seguir la decisión de la madre, sin imponer, sin convencer.

      En ello se diferencia radicalmente la profesión de la doula de las profesiones médicas que rodean al período perinatal (obstetras, obstetrices, médicos generales, anestesistas, enfermeras, pediatras…) : en el caso de la doula, la responsabilidad y las decisiones las toman los padres. En el caso de los profesionales de la salud los padres delgan su responsabilidad y su capacidad para decidir.

      Por ello, cuando algo sale mal, la respuesta más común es acudir a ente un tribunal!

      Así que no es tanto cuestión de la capacidad o de los conocimientos de la doula, partera u otr@ acompañante no-médico del parto : es la decisión de los padres lo que está en primer plano.

      Al tener la posibilidad de contar con una atención global, que encarne en un mismo profesional las aptitudes humanas de respeto de las decisiones de los padres y los conocimientos, diplomas y reconocimiento social e institucional, este problema (la disociación entre profesional de la salud – acompañante del parto) no existiría.

      Y hay médicos y obstetrices que proponen este tipo de atención. Yo tuve la suerte de contar con una de ellas : una obstetriz independiente que atendió mis partos de manera profesional, pero ofreciéndome TOTAL libertad de decisión sobre cómo parir.

      En un mismo profesional, la confianza en mi cuerpo y la seguridad de que sabría qué hacer si se presentaba una complicación.

      Cuando los profesionales de la salud actúan de tal manera que no dejan margen para la autodeterminación de los principales implicados… pues no es de extrañarse que otras profesiones tomen este papel… con los riesgos que tu mencionas e insinúas en tu comentario : influenciar a las futuras madres.

      Por último, te pido disculpas si te sentiste menospreciada por las opiniones vertidas en este blog. Te agradezco por haber participado en esta discusión a pesar de ello.

      hasta pronto.

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  7. Bueno, creo que todo lo que planteas aquí sobre el parto y la aceptación de nuestro cuerpo (que me ha encantado), haría a muchas acusarte de « esencialista », jejeje…

    Y que se puede aplicar perfectamente también a la lactancia: ¡si nos quisiéramos más, si nos aceptáramos más, si conociéramos nuestro cuerpo y la historia de represión que está escrita en él, si redescubriéramos la evidente relación entre embarazo, parto, lactancia y la sexualidad femenina, muchas más mujeres disfrutarían de la lactancia!

    Un abrazo!

    Réponse

  8. Posted by ecohumanist on 25 octobre, 2010 at 11:29

    pues no creo que el disfrute de una función vital sea fruto de « darse cuenta » de algo. o se disfruta o no se disfruta.
    pero me das una excelente idea para otro post que ha estado rondando por mi cabeza desde hace tiempo…
    voy a escribir algo sobre la decisión y la elección en materia de parto (y creo que también encontrarás elementos sobre la LM)

    Réponse

  9. No, no lo digo a nivel individual, claro que a nivel individual se disfruta o no se disfruta, pues somos fruto de nuestra historia personal…

    Pero a nivel social, si las cosas cambiaran hacia una reconiciliación con nuestros cuerpos femeninos, hacia los valores yin, hacia los ciclos de la vida, si las niñas que hoy nacen vivieran su femineidad en mayor equilibrio con la naturaleza y los ciclos de la vida… probablemente podrán disfrutar mucho más de sus funciones vitales… hechas para disfrutar.

    Cada día refuerzo más la idea de que los placeres sexuales femeninos lo son porque son placeres maternales: sexualidad y maternidad se disfrutan en la misma medida.

    Sobre el Punto G dice la Wiki: « Un creciente número de expertos cree que la razón por la que la estimulación de esta área provoca un orgasmo «hacia fuera» e incluso la eyaculación femenina es que el punto G ha evolucionado a un « punto disparador » del parto. La cabeza del feto empuja este punto durante el parto, lo que parece disparar la última fase de empuje. Esto se traduce, durante la estimulación sexual normal, en una contracción más significativa de la vagina. »

    ¿Sabes algo de esto?

    Réponse

    • Posted by ecohumanist on 26 octobre, 2010 at 7:47

      pues si los placeres sexuales femeninos son placeres maternales, si el prototipo del placer femenino es el maternal… pues qué haces de todas las mujeres para quiénes la maternidad no es una opción??? son frígidas? menos mujeres?

      qué haces del sentimiento que a veces nos pasa a muchas, de contradicción entre nuestro rol maternal y nuestro deseo de mujer?

      sobre el punto G y su estimulación durante el parto no tengo idea… me parece evidente que se estimulan todas las zonas erógenas de los genitales… también se estimula el clítoris.

      en lo que si coincido contigo, es que no aprendemos ni a encontrar nuestras zonas erógenas, peor aún a asociarlas con esta etapa de nuestra reproducción tan controlada como es el parto.

      Réponse

  10. Noooooooooo!!! No me refería a eso!!! No me hice entender!!! 😦

    Digo que las zonas erógenas (que podemos usar para lo que mejor nos plazca a cada una y a cada uno) lo son, quizás porque a nivel evolutivo también era necesario que nos diera placer la maternidad…

    O sea, el clítoris, el punto G, los pechos, la vagina… todo lo que da placer para tener sexo, también lo puede dar para parir y lactar, de un modo inseparable…

    La contradicción entre el rol maternal y el deseo de mujer podría explicarse tal vez por los ciclos, tendríamos momentos de « maternidad » y momentos de « sexo coital », la energía dirigida hacia el bebé cuando es necesario, y hacia el hombre cuando es necesario…

    Claro que no, no creo en la maternidad como destino, yo misma no me planteé ser madre durante mucho tiempo!!!

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    • Posted by ecohumanist on 27 octobre, 2010 at 12:38

      A veces, el conflicto con mi rol maternal no tiene nada que ver con « el hombre », los ciclos o las hormonas.

      A veces, mis conflictos con la enorme responsabilidad que es criar a mis hijos responde a cosas que se han vuelto incompatibles con el rol maternal : largarme de mi casa y no volver más, vivir sola y no rendirle cuentas a nadie… salir de fiesta durante 3 semanas si parar… ese tipo de cosas…

      Pero reconozco que ese conflicto se ha vuelto mucho menos agudo desde que volví a rodearme de mi tribu y la responsabilidad ya no recae en nuestra pereja exclusivamente si no en las tías, abuelas, primas, bisabuelas, bisabuelos, vecinos…. así, veo y siento que mis hijos están rodeados de amor y cuidados afectuosos y no debo estar dsiponible para ellos 100% de tiempo (fuera del trabajo), como cuando vivía en Europa.

      Réponse

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