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Parto y Derechos Humanos

El 31 de mayo y el  et 1° de junio del 2012, el  Bynkershoek Institute organizó, en la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad de la Haya (Holanda), la Conferencia Interancional sobre Parto y Derechos Humanos.

Entre los conferencistas, pudimos encontrar a figuras emblemáticas de la atención respetuosa del parto como Ina May Gaskin, Jennie Joseph, Michel Odent… ; a antropólogas y sociologos como Robbie-Davies Floyd, Barbara Katz Rodham, Raymond de Vries y a militantes de los derechos sexuales y reproductivos como Farah Díaz Tello (National Advocates for Pregnant Women), Gunilla Kleiverda (Women on Waves).

Es posible ver videos realizados durante la conferencia en la página del proyecto One World Birth, de la doula y cineasta Debra Pascali-Bonaro.

Contamos con poca cobertura por parte de medios y participantes hispanohablantes.

Se trata de la primera vez que el parto es analizado seriamente desde el punto de vista legal y en el contexto de los Derchos Humanos Universales. Esto se debe a un contexto particularmente injteresante en Europa : en diciembre 2010, la Corte Europea de Derechos Humanos se pronunció favorablemente ante un recurso de Ana Ternovszky, ciudadana húngara quien apeló a dicha corte cuando, embarazada de su segundo hijo, no podía acceder a un parto en casa.

La partera de Ana Ternovszky, Agnes Gereb, se encontraba entonces enfrentado cargos debido al fallecimiento de un bebé durante un parto en casa. La juez encargada de su caso declaró que ella era alguien « de quién se debía proteger a las mujeres ». Sin embargo, ningún médico en los hospitales húngaros es objeto de juicios si un bebé muere durante su trabajo.

Agnes no podía ejercer su trabajo de partera cuando Ana Ternovszky la necesitaba. Dos años después, esta partera (y también médica gineco-obstetra) sigue en prisión.

En diciembre del 2010, la Corte Europea de Derechos Humanos se pronunció acerca de dos aspectos de suma importancia para las mujeres húngaras y europeas. Según la Corte, al prohibir el parto en casa y perseguir a las parteras/obstetrices/médicas que lo practican,

 –             El estado húngaro violaba el derecho a la intimidad de las mujeres

–              El estado húngaro violaba el derecho a la no-discrimincación.

« El 14 de diciembre de 2010, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó que … establece el derecho a que se respete la vida privada y familiar (Ternovszky/Hungría). El Tribunal declaró que la «vida privada» incluía aspectos de la identidad física y social de la persona, como el derecho a que se respete su decisión de tener hijos o no, del que se deriva el derecho a elegir las circunstancias para ello. »

Gracias a este fallo, la legislación húngara cambió y actualmente el parto en casa ya es explícitamente permitido. Sin embargo, que sea permitido no significa que sea accesible : existen muchos frenos y limitaciones para que pueda ser una opción real para las mujeres.

« Un hijo si yo quiero, cuando yo quiero…. Y dónde quiero ? » Quién decide las circunstancias y el lugar del parto?

Comunmente se acepta sin ninguna dificultad que las madres sean quiénes deciden acerca de la crianza de sus hijos hasta al rededor de los 18 años. Es raro que instituciones exteriores a la familia intervengan en estas decisiones. Con el parto es otra cosa : desde mediados del siglo XX, la norma es le parto hospitalario.

Los sitemas de salud, la facultades de medicina, las compañías de seguros y los medios de comunicación consideran al parto en el hospital como la única posibilidad sensata.

En algunos países como Inglaterra, Bélgica, Holanda, los partos fuera del hospital son permitidos e integrados en el sistema de salud. Sin embargo, se los presenta como una opción marginal y limitada a ciertos casos. La mayoría de veces   es el médico quién decide si es una opción aceptable, en los mejores casos es la partera/obstetriz… rara vez se considera a la mujer como la autoridad definitiva con respecto al lugar en dónde se da el parto. Por qué ?

El paradigma del riesgo como referencia en los sistemas de salud

Istvan Marton, gineco-obstetra húngaro explica la lógica de la atención obstétrica en Hungría (que es la misma que en cualquier país del mundo). Se trata de una obstetricia defensiva : la responsabilidad legal del parto es del hospital y nunca se considera que la mujer, la parturienta, sea el sujeto que posee el poder definitivo de decidir las circunstancias de su parto.

Esta situación se vuelve dramática en ciertas ocasiones, ya que segun una ley de 1997, en Hungría, a partir de las 24 semanas de embarazo, el personal médico es considerado responsable de la supervivencia del feto y debe tomar decisiones en función de sus intereses, en detrimento de los deseos e intereses de la madre : articular la atención obstétrica al rededor del feto es un enfoque que opone los intereses de la mujer a los del feto, limitando la libertad de las futuras madres.

Sin embargo, otro enfoque es posible : si se considera a la mujer como a un individuo responsable de sus decisiones, se puede pasar de un enfoque centrado en los riesgos a otro basado en las capacidades y habilidades (« skills ») :

–              capacidad de la mujer de decidir qué es lo mejor para ella y su hijo/a

–              habilidad de la partera/obstetriz de responder a las situaciones que se presentan en un parto y de diferenciar las situaciones fisiológicas (que son de su margen de acción) de las patologías (que requieren de un cirujano)

–              habilidad del médico de responder a una urgencia

Actuelmente, sólo se toman en consideración los riesgos del parto a domicilio y siempre con el objetivo de limitarlo o de impedirlo. Se omite el hecho que estos riesgos son construidos en un contexto social, legal y médico precisos. Ningún riesgo es absoluto.

Algunas preguntas para (no)concluir

Quién tiene acceso al parto en casa en cada país ? Quién no tiene acceso ? Las mujeres que no tienen información suficiente, qué acceso tienen ? Y qué pensar de los sistemas de salud organizados únicamente al rededor del parto hospitalario ? Qué papel juegan los seguros médicos y planes de medicina pre-pagada en el acceso al parto en casa ?

Quién se beneficia de la falta de acceso al parto en casa ? Y si todos los partos sin complicaciones estuviesen gestionados por parteras/obstetrices, qué haríamos con los gineco-obstetras excedentarios ?

Qué intereses limitan el parto en casa ? Son económicos ? Es tan difícil el reconocer que las mujeres tienen la capacidad de tomar decisiones por su propia cuenta ?

Cuál es el objetivo de limitar el parto en casa ?

Quién se esconde detrás del interés del feto ? El estado ? La iglesia ? El poder médico

Mitos de la salud, mitos de la medicina

En todo debate se corre el riesgo de la diabolización de los argumentos contrarios. La posibilidad de un diálogo constructivo solo es posible cuando se trascienden las emociones negativas que los argumentos contrarios pueden generar. Al ver el reportaje sobre el aumento de las cesáreas en el programa «Mitos de la salud » los sentimientos que me invadieron fueron de consternación, frustración y decepción.

Consternación porque hay una serie de afirmaciones que son falsas y que, presentadas por figuras que encarnan la autoridad (en este caso la autoridad médica y mediática), son percibidas por un público que, al no tener otras fuentes de información, las considera como verdaderas

La principal afirmación completamente FALSA que se ha expresado directa o indirectamente en el reportaje es que la cesárea es más segura que un parto vaginal. En realidad, ocurre todo lo contrario y artículos médicos de publicaciones científicas reconocidas mundialmente (en este caso el American Journal of Obstetrics and Gynecology) demuestran que hay mayores riesgos para la madre y el bebé en el caso de cesáreas electivas y programadas con respecto a partos por vía vaginal, incluso cuando estos también son programados (ver el artículo : http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16846577)

Frustración porque al lado de las afirmaciones simple y llanamente falsas, hay medias verdades o más bien, afirmaciones que sin ser falsas no son completamente verdaderas.  Según los médicos entrevistados, el sedentarismo de las mujeres urbanas sería la causa de mayores dificultades para parir. Hacen esta afirmación como si se tratara de la única explicación posible de un hecho que, efectivamente, parecer ser reconocido por estudios recientes (ver este artículo del antes citado American Journal of Obstetrics and Gynecology : http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0002937812002736). Sin embargo, para ser honestos y científicamente rigurosos, el sedentarismo como LA causa de las dificultades del parto puede ser considerado como una HIPÓTESIS, es decir, una proposición que debe ser demostrada para poder considerarla como científicamente válida. Dónde están las EVIDENCIAS -de cualquier disciplina cientifica- que demuestren que el sedentarismo es la causa de los partos más largos en ciertos contextos ? Como antropóloga soy sensible a la teoría del bipedismo como factor dificultante, pero la adqusición del mismo ocurrió hace 6 millones de años… no es suficiente para explicar las evoluciones actuales. También discutimos este asunto en el siguiente artículo.

De hecho, en el estudio más reciente y extenso -que ya hemos citado anteriormente-, la conclusión apunta más bien a los patrones de la atención (« suggesting that the prolonged labor is mostly due to changes in practice patterns »).

Otra hipótesis que es al menos tan válida desde el punto de vista científico que la del sedentarismo, sería que en el contexto de los partos institucionalizados (hospitales y clinicas) con una atención médica intervencionista las necesidades fisiologicas, psicológicas, culturales y afectivas de las parturientas no son respetadas (las mismas se han discutido en el siguiente artículo).

Decepción porque como feminista y profesional comprometida en la búsqueda de métodos que garanticen una mejor y mayor salud de la mujer, como militante laica comprometida en la difusión del libre examen que soy, me parece lamentable que se induzca en la mente de las personas ideas que por más científicas que se pretendan, son parciales y, por rende, intelectualmente deshonestas.

La deshonestidad intelectual me parece evidente cuando se presenta el dramático caso de Caroline Lovell, la activista australiana y defensora del parto en casa fallecida tras una complicación de su parto sin asistencia en casa es presentada como la prueba de que el parto vaginal es peligroso. Lo que ocultan en este reportaje es que esta mujer sufrió de la imposibilidad de ser atendida por una obstetriz durante su parto porque las nuevas leyes australianas sancionan la atención del parto en casa por parte de profesionales. Tampoco se informa del hecho que fue una obstetriz quien acudió varias horas luego del parto y urgió el traslado a un centro de asistencia. Su vida se sacrificó sobre todo porque en países como Australia y Hungría el parto en casa es visto como lo presentan en el reportaje : como un parto, por lo menos desaconsejable, cuando no como una aberración.

Sin embargo, un fallo de septiembre del 2010 de la Corte Europea de Derechos Humanos http://humanrightsinchildbirth.com/  insite en que el decidir las circunstacias (y el lugar) del parto son es un DERECHO que debe ser considerado y regulado por los estados en el sentido de crear un cuadro legal que permita el acompañamiento por profesionales. En el Ecuador, este derecho es respetado y esperemos que siga siéndolo.

No creo que se deba aconsejar a las mujeres el dar a luz sin anestesia ni de evitar una cesárea cuando hay signos de que el parto vaginal no está siendo la mejor opción. Al contario, en este artículo defiendo incluso que las mujeres puedan elegir dar a luz por cesárea si así lo desean. Siempre y cuando sea una decisión informada, sopesada y fundamentada en el deseo de la madre.

Pero mi práctica como acompañante del parto me ha demostrado que muchas de las cesáreas son IMPUESTAS a las pacientes por sus médico tras un procesos de manipulación. Muchas mujeres que he acompañado durante el embarazo y que deseaban dar a luz por vía vaginal se veían sometidas a una cesárea por razones discutibles desde el punto de vista médico.

Cuándo veremos un reportaje sobre otros mitos de la medicina como la necesidad de inducir un parto a partir de las 40 semanas, incluso cuando, tras exámenes rigurosos, el feto da signos de buena salud y las arterias y placenta parecen funcionar correctamente ? O sobre los misteriosos bebés que amenazaban con ser « demasiado grandes » para nacer vaginalmente y que, tras ser extraidos por cesárea programada, presentan signos claros de prematuridad ?

No creo en ningun castigo bíblico que justifique el someterse a un dolor innecesario. Sin embargo he visto de cerca cuán diferente es la percepción del dolor al vivir las contracciones estando inmovilizada en una fría camilla de un hospital y al estar sumergida en agua a la temperatura del cuerpo. En el primer caso es una tortura, en el segundo una experiencia intensa, pero sobrellevable.

Una útima palabra a los médicos amigos : quienes lo hacen basándose en el respeto absoluto de las necesidades de la parturienta y de su familia sabrán que las mujeres que confiamos en ustedes somos sus más fieles aliadas ante los intentos de descalificar su trabajo. Cuénten con nosotros, pero déjennos hablar por nosotras mismas.

Para los otros, que seguramente practican su arte convencidos de que hacen lo mejor, les invito a atreverse a oir a sus pacientes y entender sus necesidades. A veces la respuesta del miedo al dolor más adecuada y empoderante NO ES UNA CESÁREA, si no libertad, intimidad y compañía contínuas e incondicionales, una atención que se centre en sus necesidades y no en la autoridad y en las agendas de sus carreras.

Adecuar culturalmente el parto: más allá de las intenciones

Un amigo, en otro espacio de debate,* proponía una reflexión interesante sobre  el desafío en qué consiste el querer adecuar culturalmente la atención del parto.

Fue triste y muy significativo que su intervención no suscitara ni una reacción en ese espacio… Sin embargo, la pregunta quedó dando vueltas en mi cabeza, en ese entonces preocupada por otras cuestiones.

Me puse entonces a pensar en el concepto de parto culturalmente adecuado, el contexto de su aparición y las circunstancias que lo han motivado. El mismo parece ser una buena idea, sin embargo, cuando uno escarba un poquito, hay muchos aspectos que no resultan tan brillantes ni gloriosos.

Adecuar culturalmente: mal menor para ‘salvar vidas’

Una de las motivaciones declaradas de la Guía Técnica para la atención del parto culturalmente adecuado, publicada en el cuadro del proyecto de Normatización del Sistema Nacional de Salud del Ecuador, es la de reducir las muertes maternas atribuidas a la prevalencia de prácticas como el parto domiciliario en ciertas franjas de la población.

Que estemos claros: según este paradigma, el parto domiciliario se debe evitar a toda costa ya que es la causa de la mortalidad materna.

Evitar la mala costumbre de parir en casa es la principal motivación para adecuar el parto. Lo que se busca, en el fondo, es atraer a las madres cuya cultura les haga reacias a someterse a los protocolos estandarizados.

Sería demasiado pedir el considerar que en ciertas condiciones (presencia de un profesional experimentado en atender partos, proximidad con un hospital, higiene suficiente, embarazo controlado y sin riesgos, madre en buena salud) el parto en casa es tan seguro como en el hospital.

A propósito, mi posición sobre la seguridad del parto domiciliario ha sido discutida en varios posts de este blog, los más relevantes siendo:

https://ecohumanist.wordpress.com/2009/01/15/parto-en-casa-vs-parto-en-hospital-el-mito-de-la-seguridad/

https://ecohumanist.wordpress.com/2008/04/19/dar-a-luz-en-casa-un-parto-seguro-y-lleno-de-amor/

Y el hospital abrió sus puertas a las parteras…

Según el paradigma del parto hospitalario universal -defendido por las autoridades sanitarias ecuatorianas-, resulta difícil el imaginar que se pudiera entrenar a las parteras tradicionales para que sean capaces de discernir quiénes son candidatas para un parto seguro en casa y quiénes deben acudir a un hospital, y considerar de esta manera al parto en casa como una opción más que no solo se practica y se prefiere, si no que además pueda ser segura.

No, es más fácil creer que el parto en un hospital pudiera ser “adecuado culturalmente” y que es mejor aceptar que las parteras acompañen a las madres… pero al hospital, único lugar considerado seguro para parir.

Sin embargo, de esta manera parecen abrirse posibilidades que no eran ni siquiera imaginables hace unos años en ciertos hospitales: que los parientes, maridos y hasta parteras ingresen a la sala de parto! Esto es aceptado e incluso recomendado por el Componente Normativo Materno (p 214 -215)

Una primicia en un contexto en donde, a pesar de estar grabado en las “tablas de la ley” de la atención del parto, la aceptación del padre o de algún miembro de la familia aún parece ser un tabú… Para muestra un botón: en una visita de observación reciente, de 4 hospitales públicos visitados solo 1 acepta sistemáticamente a un familiar durante el parto.

Una aberración: no hay otras palabras para describir esto! Lo que más necesita una mujer cuando está dando a luz es calor físico y humano, una presencia cariñosa, comprensiva, paciente, que no le juzgue… alguien que la entienda o que la ame! Cuando los responsables de los hospitales entiendan esto no serán necesarias adecuaciones culturales de ningún tipo ya que esto es una necesidad UNIVERSAL básica de la parturienta, más importante e imperiosa que la asepsia que parece obsesionarles, más vital que cualquier instrumento sofisticado de monitoreo fetal.

Y si el parto no fuera una cuestión culturalmente adecuable?

Se necesita este tipo de adecuaciones por la ignorancia del establishment médico y sanitario de las verdaderas necesidades de una mujer al dar a luz (discutidas aquí : https://ecohumanist.wordpress.com/2008/04/30/parto-libre-y-consciente-recomendaciones-de-michel-odent/).

Estas necesidades responden a nuestra fisiología, al diseño frágil y poderoso de nuestros cuerpos creadores de vida y son las mismas en toda latitud, clase social, etnia, pueblo, comunidad… Son condiciones transculturales las que permiten que un parto sea fácil o difícil.

Una parte del problema reside en que la formación de los médicos apunta a aplicar protocolos aprendidos sin una sola onza de espíritu crítico, sin mucho amor ni humanidad. La fisiología del parto no ocupa mucho espacio en sus programas de estudio… éstos están orientados a actuar, intervenir, cortar, extraer, inyectar, coser… La eficacidad es lo único que cuenta y esta se mide en minutos.

Otra parte del problema es la creencia de que se necesita un médico para atender un parto, cuando en el 80% de los casos un parto no requiere de ninguna intervención médica, tan solo una mirada experimentada para discernir lo fisiológico de lo patológico.

Más allá de las buenas intenciones, la adecuación cultural de la atención del parto revela no solo lagunas en los conocimientos de lo que un parto es verdaderamente… también revela bloqueos enormes para que se convierta en una experiencia humana empoderante en el contexto hospitalario-público.

*En el grupo de discusión Relacahupan-Ecuador

Cuando cumpla 80 años

Hoy es mi cumpleaños numero 80. Flora y Nela llegaron temprano para ayudarme aponer la mesa. Esperamos a muchos amigos.

Los muchachos van a llegar más tarde… Acaban de preparar la cena y salieron para conseguir el ingrediente secreto para su famosa ensalada…

Todo se ve delicioso. La fiesta promete estar a la altura de mi venerable edad.

Bueno, también hay inconvenientes : me han prohibido entrar a mi estudio porque parece que han escondido algo allí… Pues tendré que esperar para entrar y hacer lo que quería hacer… Pero ya nada es urgente!

Estoy tan contenta de estar rodeada de mi familia ahora… y tan feliz por conocer, en pocos días, a mis primera biznienta! Sí, nuestra Nela está embarazada de casi 40 semanas!

Viene a sentarse a mi lado. Siempre tuvimos una conexión muy especial.

Abuelita? Es cierto que naciste en un hospital? – Pregunta con una punta de incredulidad y de pudor…. Como si temiera molestarme.

– Sí, mi amor! Es cierto! Soy la única mujer de nuestra familia que nació fuera de su casa! Mi madre quiso que yo nazca en el lugar ms adecuado… según la creencias de esa época. Increíble, no es cierto?

– Sí, es increíble- continúa, y se atreve a hacer otra pregunta.

– Pero, por qué ella quizo dar a luz allí? Todo estaba bien… o tenías algún problema, tal vez su embarazo fue difícil… tal vez sabía que había algún riesgo…

– Sabes, en esas épocas dar a luz en un hospital era lo más común! Era prácticamente la única forma de nacer… No pienso que mi madre hubiese tenido la capacidad de elegir. Son errores de la historia… todo el mundo creía, en esa época, que era lo más seguro, que era lo mejor para la mamá y el bebé… Ella solo hizo lo que creyó mejor para mí!

– Pero, su mamá no le explicó…? Ella la tuvo en casa…

– Es cierto! Mi madre nació en casa, al igual que su hermana mayor… pero los hermanos menores de mi madre ya nacieron en el hospital. Ese cambio ya estaba en marcha. Se empezaba a creer que era necesario estar rodeada de medicamentos y aparatos para parir…

Flora se une a nosotras. Con una enorme jarra de limonada hecha en casa para Nela y dos copas de vino para nosotras, las viejas.

Pone la mano sobre el vientre de su hija. Espera sentir al bebé moverse… sonríe! Creo que ha sentido algo.

– Me da la impresión de que naciste ayer… Mírate! En unos días vas a volverte madre tú también! El tiempo pasa tan rápido… – dice Flora suspirando.

– A ver! Cuidadito! Prohibido hablar del tiempo que pasa el día de mis 80 años!!! – respondo, con aire falsamente ofendido.

El teléfono suena. Es mi hijo informándonos que aún no encuentran el ingrediente secreto. Se van a demorar un poco más.

– No lleguen después que los invitados, Emilio y  recuerden sacar la champaña del congelador…

La conversación sigue su curso. Evocamos nuestros partos por enésima vez para Nela. Los recuerdos más graciosos, más intensos… nuestras dificultades, los momentos de duda y la fuerza encontrada… mis recursos para vivir mejor los dolores…

–  En eso del dolor no te puedo ayudar, mi querida hija… Yo casi ni me dí cuenta de las contracciones… espero que tu parto sea tan placentero como fue tu nacimiento! – dice Flora, casualmente.

– Es lo que me cuenta Luisa, que cada vez más mujeres viven partos agradables e indoloros!

Luisa es la partera profesional de Nela. También es una excelente amiga de de Flora y la hija de une de las figuras más importantes de la historia moderna de la obstetricia : la Dra. Scott, célebre ginecóloga que revolucionó la atención del parto cuando, en 2015, fue nombrada ministra de salud e instauró una campaña se sensibilización masiva, que cambió a forma de ver la reproducción femenina y sus etapas.

Las medidas impuestas por la Dra Scott invirtieron la proporción entre parteras profesionales y ginecólogos-obstetras. Diez nuevas escuelas de obstetricia abrieron sus puertas y las atención de todas as mujeres embarazadas sin problemas particulares de salud fue dirigida a estas profesionaes. Incluso empezaron a popularizarse los parteros, la profesion se volvió mixta y cada vez más apreciada y valorada. Ya no eran los ginecólogos obstetras quienes atendían prioritariamente a las mujeres embarazadas en buena salud. Los partos domiciliarios se volvieron la norma y la tasa de cesáreas y episiotomías bajó de manera irreversible y constante. Las estadísticas perinatales mejoraron poniendo a nuestro país entre los mejores del mundo en este aspecto, comparables a las de Holanda.

El colegio de médicos se opuso acerbamente a estas reformas. Su campaña de oposición a estas medidas hizo correr mucha tienta. Pero el escándalo que salió a la uz en el 2019, que mostraba los lazos estrechos entre sus dirigentes y las compañías farmacéuticas, le quitó legitimidad a sus reivindicaciones.

Fue entonces cuando se desarrolló la campaña « conoce tu cuerpo », un paso importante en la educación a la vida afectiva y sexual de las chicas.

Se les alentó a descubrir y a explorar su cuerpo, à conocer mejor sus ciclos, su sexo y los cambios dados por el comienzo de su vida sexual. Empezaron los grupos de discusión transgeneracionales que les permitieron descubrir las verdades sobre la reproducción y su la sexualidad. Los embarazos no-deseados en adolescentes casi desaparecieron.

La generación de Flora fue la primera en beneficiarse de esta reformas. Tal vez por esta razón, los embarazos y partos de las chicas se han vuelto cada vez más fáciles y placenteros. Todavía me acuerdo cuando Flora me llamó el día del nacimiento de Nela.

-Mamá, ya es el momento! tengo unas buenas contracciones desde hace unas cuantas horas. Te llamo ahora porque siento que en poco tiempo ya no me será fácil hablar. Luisa está en camino. Te quiero mucho, piensa en nosotros!

Pensé intensamente en ella ese día. Las cuatro horas que siguieron las pasé llamando a todo el mundo para contarles, sumergida en emoción, que me estaban haciendo abuela… les dije que estaría muy poco disponible en los días que seguirían, pensaba estar presente, al lado de mi hija, para acompañarla en esta nueva etapa de su vida.

La gran ventaja del sistema impantado hace una generación es que las parteras nunca tienen que recorrer grandes distancias para llegar donde las futuras madres. A menudo son vecinas. Esto facilita mucho las cosas. No tiene nada que ver con la situación que se daba antes : una tenía que encontrar una partera o médico que considerara el parto como algo sano y bello al cabo de un trabajo detectivezco… y a menudo se tenía que recorrer muchos km para hacerse atender. Esa oscura época cuando las obstetrices eran meras empleadas de los ginecólogos, sin ninguna formación adecuada y sin reconocimiento social de ningún tipo.

Qué evolución tan maravillosa hemos presenciado!

Mi hija vivió el nacimiento de Nela en un ambiente tan tranquilo, feliz y relajado… su casa sumergida en una energía tan indescriptible… tranquila y llena de vida!

Ahora era su turno, iba a ser abuela. Sabía que esperaba este momento con real felicidad.

La puerta de entrada se abre : los muchachos están por fin de regreso con su ingrediente secreto. Haciéndose bromas, bulliciosos, felices…

Siento que será un cumpleaños memorable!

Elegir una cesárea no me parece tan malo!

No, no me siento en posición para juzgar a nadie. Aún menos para juzgar a madres que escogen y desean practicarse una cesárea electiva.

Personamente, me parece peor reaccionar en contra de las ideas defendidas en este blog (parto no-medicalizado, libertad para parir como a una le dé la gana…), o en contra de cualquier idea, a partir de una perspectiva parcial, exclusivamente afectiva y limitada a los miedos… que en muchos de los casos, son miedos ajenos.

Por qué entiendo a quienes eligen una cesárea?

Actualmente, la cesárea es una de las operaciones quirúrgicas más practicadas. Es una operación segura (en comparación a cuando era relizada con técnicas más invasivas y menos recursos tecnológicos). En algunos casos, la cesárea toma menos de media hora y está perfectamente adaptada a la percepción que los médicos tienen de su trabajo : evitar el dolor como sea, controlarlo todo y utilizar técnicas modernas y complejas, fármacos e instrumentos.

Pero no entiendo a quienes no son capaces de respetar la elección de un parto no-medicalizado…

…y niegan que la medicina esté actualemente organizada para impedir que las mujeres el vivan su parto de manera libre.

Es decir : defenderé hasta las últimas consecuencias el derecho de cada mujer de escoger la forma en la cual desea volverse madre. Si eso implica escoger y planificar una cesárea, pues lo defenderé también.

Lo que nunca aceptaré es los siguiente :

Que se imponga una visión exclusivamente medicalizada de cómo debe ser un parto a las futuras madres, privándoles de su poder para parir sin intervenciones.

Que quienes no han podido vivir un parto respetado y están frustradas por ello nos acusen a quienes defendemos la libertad de elección de influenciar o manipular la visión del parto, de poner en peligro las vidas y la salud de las futuras madres y de sus bebés.

En resumen : acepto y me identifico con la afirmación de una mujer que me dice « yo escogí una cesárea porque me daba demasiado miedo sufrir durante el parto ». Es una elección sensata y honesta.

Me parece inaceptable el discurso que defiende la medicalización de la reproducción femenina y la justifica con argumentos securitarios, peligros y miedos.

Espero que mi posición relativa a la ibertad de elección haya quedado explicitada para tod@s.

« Es que tuvo que ser cesárea porque… »

Una reunión amena entre amigas. Sale a la luz el tema parto. Conversamos sobre nuestras experiencias… pero resulté ser la UNICA en haber parido.

Tuvimos un « score » increíble : de 8 mujeres presentes 7 habían tenido cesárea.

La razón invocada por los ginecólogos fue la misma en 5 casos. Me parece interesante explorar si es pura coincidencia o si en otros casos sucede igual.

Gracias por ayudarme en esta encuesta!

🙂

Sofrología? Cómo me puede ayudar durante el parto?

Qué es la sofrología?

La sofrología se puede definir como una disciplina de (auto-)conocimiento y de observación de las manifestaciones corporales y mentales de nuestra conciencia.

A través de prácticas que conjugan relajación, movimientos, auto-masaje y visualizaciones, la práctica de la sofrología nos permite alcanzar estados de relajación profunda, en los cuales podemos tomar mejor conciencia de nuestros cuerpos, concentrándonos en lo positivo de nuestro estado. Tomar conciencia de estos aspectos positivos nos permite vivir mejor nuestra realidad corporal y emocional. Esto nos permite identificar las manifestaciones de estrés y experimentar un estado de recuperación de sus efectos : mejor respiración, disminución de la producción de adrenalina, cortisol y otras hormonas ligadas a este estado fisiológico.

La sofrología fue creada por el Dr Alfoso Caycedo, psiquiatra colombo-español, actualmente radicado en Andorra y fundador de la Sofrología y la Sofrología Caycediana. Tiene raíces comunes con la hipnosis y con filosofías orientales como el yoga, el zen y la meditación. Sin embargo, esta disciplina ha sido adaptada al modo de vida moderno y occidental : no requiere de ningún dispositivo especial, se puede practicar sentado/a o de pie, integrando sus prácticas a la vida diaria.

Sus aplicaciones son diversas : tratamiento de dolores agudos y crónicos, fribromialgia, problemas del sueño y estrés.

Sofrología durante el embarazo y parto

Conocerse a sí misma, nuestras reacciones emocionales y los estados fisiológicos derivados de los cambios durante el embarazo pueden ser vitales para el desarrollo del mismo y de nuestro parto.

Con la practica de la sofrología durante esta etapa de nuestra vida reproductiva podremos :

  • mejorar nuestra salud física y mental
  • aumentar nuestro conocimiento de las diferentes zonas corporales
  • aliviar molestias propias del embarazo (dolor de espalda, insomnio, nauseas, calambres…)
  • prevenir la depresión post-parto (al prepararnos a los cambios sociales, psicológicos y físicos del mismo)
  • disminuír las hormonas del estrés (adrenalina) y mejorar así la producción de hormonas facilitadoras del parto (occitocina)
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