Archive for the ‘salud de la mujer’ Category

Mitos de la salud, mitos de la medicina

En todo debate se corre el riesgo de la diabolización de los argumentos contrarios. La posibilidad de un diálogo constructivo solo es posible cuando se trascienden las emociones negativas que los argumentos contrarios pueden generar. Al ver el reportaje sobre el aumento de las cesáreas en el programa «Mitos de la salud » los sentimientos que me invadieron fueron de consternación, frustración y decepción.

Consternación porque hay una serie de afirmaciones que son falsas y que, presentadas por figuras que encarnan la autoridad (en este caso la autoridad médica y mediática), son percibidas por un público que, al no tener otras fuentes de información, las considera como verdaderas

La principal afirmación completamente FALSA que se ha expresado directa o indirectamente en el reportaje es que la cesárea es más segura que un parto vaginal. En realidad, ocurre todo lo contrario y artículos médicos de publicaciones científicas reconocidas mundialmente (en este caso el American Journal of Obstetrics and Gynecology) demuestran que hay mayores riesgos para la madre y el bebé en el caso de cesáreas electivas y programadas con respecto a partos por vía vaginal, incluso cuando estos también son programados (ver el artículo : http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16846577)

Frustración porque al lado de las afirmaciones simple y llanamente falsas, hay medias verdades o más bien, afirmaciones que sin ser falsas no son completamente verdaderas.  Según los médicos entrevistados, el sedentarismo de las mujeres urbanas sería la causa de mayores dificultades para parir. Hacen esta afirmación como si se tratara de la única explicación posible de un hecho que, efectivamente, parecer ser reconocido por estudios recientes (ver este artículo del antes citado American Journal of Obstetrics and Gynecology : http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0002937812002736). Sin embargo, para ser honestos y científicamente rigurosos, el sedentarismo como LA causa de las dificultades del parto puede ser considerado como una HIPÓTESIS, es decir, una proposición que debe ser demostrada para poder considerarla como científicamente válida. Dónde están las EVIDENCIAS -de cualquier disciplina cientifica- que demuestren que el sedentarismo es la causa de los partos más largos en ciertos contextos ? Como antropóloga soy sensible a la teoría del bipedismo como factor dificultante, pero la adqusición del mismo ocurrió hace 6 millones de años… no es suficiente para explicar las evoluciones actuales. También discutimos este asunto en el siguiente artículo.

De hecho, en el estudio más reciente y extenso -que ya hemos citado anteriormente-, la conclusión apunta más bien a los patrones de la atención (« suggesting that the prolonged labor is mostly due to changes in practice patterns »).

Otra hipótesis que es al menos tan válida desde el punto de vista científico que la del sedentarismo, sería que en el contexto de los partos institucionalizados (hospitales y clinicas) con una atención médica intervencionista las necesidades fisiologicas, psicológicas, culturales y afectivas de las parturientas no son respetadas (las mismas se han discutido en el siguiente artículo).

Decepción porque como feminista y profesional comprometida en la búsqueda de métodos que garanticen una mejor y mayor salud de la mujer, como militante laica comprometida en la difusión del libre examen que soy, me parece lamentable que se induzca en la mente de las personas ideas que por más científicas que se pretendan, son parciales y, por rende, intelectualmente deshonestas.

La deshonestidad intelectual me parece evidente cuando se presenta el dramático caso de Caroline Lovell, la activista australiana y defensora del parto en casa fallecida tras una complicación de su parto sin asistencia en casa es presentada como la prueba de que el parto vaginal es peligroso. Lo que ocultan en este reportaje es que esta mujer sufrió de la imposibilidad de ser atendida por una obstetriz durante su parto porque las nuevas leyes australianas sancionan la atención del parto en casa por parte de profesionales. Tampoco se informa del hecho que fue una obstetriz quien acudió varias horas luego del parto y urgió el traslado a un centro de asistencia. Su vida se sacrificó sobre todo porque en países como Australia y Hungría el parto en casa es visto como lo presentan en el reportaje : como un parto, por lo menos desaconsejable, cuando no como una aberración.

Sin embargo, un fallo de septiembre del 2010 de la Corte Europea de Derechos Humanos http://humanrightsinchildbirth.com/  insite en que el decidir las circunstacias (y el lugar) del parto son es un DERECHO que debe ser considerado y regulado por los estados en el sentido de crear un cuadro legal que permita el acompañamiento por profesionales. En el Ecuador, este derecho es respetado y esperemos que siga siéndolo.

No creo que se deba aconsejar a las mujeres el dar a luz sin anestesia ni de evitar una cesárea cuando hay signos de que el parto vaginal no está siendo la mejor opción. Al contario, en este artículo defiendo incluso que las mujeres puedan elegir dar a luz por cesárea si así lo desean. Siempre y cuando sea una decisión informada, sopesada y fundamentada en el deseo de la madre.

Pero mi práctica como acompañante del parto me ha demostrado que muchas de las cesáreas son IMPUESTAS a las pacientes por sus médico tras un procesos de manipulación. Muchas mujeres que he acompañado durante el embarazo y que deseaban dar a luz por vía vaginal se veían sometidas a una cesárea por razones discutibles desde el punto de vista médico.

Cuándo veremos un reportaje sobre otros mitos de la medicina como la necesidad de inducir un parto a partir de las 40 semanas, incluso cuando, tras exámenes rigurosos, el feto da signos de buena salud y las arterias y placenta parecen funcionar correctamente ? O sobre los misteriosos bebés que amenazaban con ser « demasiado grandes » para nacer vaginalmente y que, tras ser extraidos por cesárea programada, presentan signos claros de prematuridad ?

No creo en ningun castigo bíblico que justifique el someterse a un dolor innecesario. Sin embargo he visto de cerca cuán diferente es la percepción del dolor al vivir las contracciones estando inmovilizada en una fría camilla de un hospital y al estar sumergida en agua a la temperatura del cuerpo. En el primer caso es una tortura, en el segundo una experiencia intensa, pero sobrellevable.

Una útima palabra a los médicos amigos : quienes lo hacen basándose en el respeto absoluto de las necesidades de la parturienta y de su familia sabrán que las mujeres que confiamos en ustedes somos sus más fieles aliadas ante los intentos de descalificar su trabajo. Cuénten con nosotros, pero déjennos hablar por nosotras mismas.

Para los otros, que seguramente practican su arte convencidos de que hacen lo mejor, les invito a atreverse a oir a sus pacientes y entender sus necesidades. A veces la respuesta del miedo al dolor más adecuada y empoderante NO ES UNA CESÁREA, si no libertad, intimidad y compañía contínuas e incondicionales, una atención que se centre en sus necesidades y no en la autoridad y en las agendas de sus carreras.

Células-madre en la sangre menstrual? Una falsa buena noticia

En muchos países el nogocio de la extracciòn y almacenamiento de las células-madre a partir de la sangre del cordòn umbilical florece y enriquece a unas cuantas compañías inescrupulosas.

Inescrupulosas porque mienten por omisión a sus (futuros) clientes : cuando les venden sus servicios, les venden la idea que están haciendo el acto último de protección de la salud de sus bebés. Lo que no les dicen es que al firmar el contrato de extracción de las células-madre, están sometiendo a sus bebés al clampeo precoz del cordón umbilical (es decir que, en lugar  de esperar a que el cordón umbilical deje de latir por sí solo, lo van a cortar inmediatamente después del nacimiento).

El clampeo prematuro del cordón umbilical perjudica al bebé de varias maneras :
1.    Desde siempre, el organismo del recién nacido ha dependido del aporte de oxígeno (y del resto de elementos indispensables para la sobrevivencia) de la sangre de su madre. Al nacer, el bebé debé conquistar su autonomía y lograr respirar por sí solo. Pero este cambio no es automático. Varios minutos después de que el bebé empieza a respirar, la sangre del cordón umbilical continúa aportándole oxígeno, haciendo que el paso de un modo de supervivencia al otro sea suave, progresivo, equilibrado.
2.    De la misma manera, en el cordón no solo hay oxígeno. Hay también otros elementos importantes como el hierro. Se calcula que el clampeo precoz provoca un déficit del mismo, provocando anemia en muchos casos

Y por qué no preguntarse si en el cordón umbilical hay células-madre, tal vez sean necesarias en ese momento para el bebé… retirarlas no equivaldría a privarle de las mismas en un momento crucial de su vida ?

En fin… ni hablar de los « bebés-medicamento » concebidos con el objetivo de aportar células madre a otros bebés (hermanos ya nacidos) que por causa de enfermedad necesitan células-madre para curarse…

Entonces, quienes sabemos esto, nos alegramos al leer que en la sangre menstrual hay células-madre ! Qué buena noticia (al parecer) ! Ya no se seguirá sometiendo a los recién nacidos al clampeo precoz del cordon para extraer las células-madre!

Pero… pensándolo bien, la noticia no es tan buena!

Sin una reglamentación del comercio de nuestro patrimonio biológico y genético (leche materna, células madre…) que PROHIBA el enriquecimiento a partir de « servicios » relacionados con su extracción, tratamiento, almacenamiento… descubrimientos como este no son necesariamente una buena noticia.

La buena noticia sería que los Estados garanticen la posibilidad de que TODAS las mujeres puedan recolectar y almacenar las células madre de su sangre menstrual, caso contrario, estamos hablando de otro negocio que utiliza en BIEN COMÚN, para dar acceso a la salud a unos cuantos privilegiados…
l

Adecuar culturalmente el parto: más allá de las intenciones

Un amigo, en otro espacio de debate,* proponía una reflexión interesante sobre  el desafío en qué consiste el querer adecuar culturalmente la atención del parto.

Fue triste y muy significativo que su intervención no suscitara ni una reacción en ese espacio… Sin embargo, la pregunta quedó dando vueltas en mi cabeza, en ese entonces preocupada por otras cuestiones.

Me puse entonces a pensar en el concepto de parto culturalmente adecuado, el contexto de su aparición y las circunstancias que lo han motivado. El mismo parece ser una buena idea, sin embargo, cuando uno escarba un poquito, hay muchos aspectos que no resultan tan brillantes ni gloriosos.

Adecuar culturalmente: mal menor para ‘salvar vidas’

Una de las motivaciones declaradas de la Guía Técnica para la atención del parto culturalmente adecuado, publicada en el cuadro del proyecto de Normatización del Sistema Nacional de Salud del Ecuador, es la de reducir las muertes maternas atribuidas a la prevalencia de prácticas como el parto domiciliario en ciertas franjas de la población.

Que estemos claros: según este paradigma, el parto domiciliario se debe evitar a toda costa ya que es la causa de la mortalidad materna.

Evitar la mala costumbre de parir en casa es la principal motivación para adecuar el parto. Lo que se busca, en el fondo, es atraer a las madres cuya cultura les haga reacias a someterse a los protocolos estandarizados.

Sería demasiado pedir el considerar que en ciertas condiciones (presencia de un profesional experimentado en atender partos, proximidad con un hospital, higiene suficiente, embarazo controlado y sin riesgos, madre en buena salud) el parto en casa es tan seguro como en el hospital.

A propósito, mi posición sobre la seguridad del parto domiciliario ha sido discutida en varios posts de este blog, los más relevantes siendo:

https://ecohumanist.wordpress.com/2009/01/15/parto-en-casa-vs-parto-en-hospital-el-mito-de-la-seguridad/

https://ecohumanist.wordpress.com/2008/04/19/dar-a-luz-en-casa-un-parto-seguro-y-lleno-de-amor/

Y el hospital abrió sus puertas a las parteras…

Según el paradigma del parto hospitalario universal -defendido por las autoridades sanitarias ecuatorianas-, resulta difícil el imaginar que se pudiera entrenar a las parteras tradicionales para que sean capaces de discernir quiénes son candidatas para un parto seguro en casa y quiénes deben acudir a un hospital, y considerar de esta manera al parto en casa como una opción más que no solo se practica y se prefiere, si no que además pueda ser segura.

No, es más fácil creer que el parto en un hospital pudiera ser “adecuado culturalmente” y que es mejor aceptar que las parteras acompañen a las madres… pero al hospital, único lugar considerado seguro para parir.

Sin embargo, de esta manera parecen abrirse posibilidades que no eran ni siquiera imaginables hace unos años en ciertos hospitales: que los parientes, maridos y hasta parteras ingresen a la sala de parto! Esto es aceptado e incluso recomendado por el Componente Normativo Materno (p 214 -215)

Una primicia en un contexto en donde, a pesar de estar grabado en las “tablas de la ley” de la atención del parto, la aceptación del padre o de algún miembro de la familia aún parece ser un tabú… Para muestra un botón: en una visita de observación reciente, de 4 hospitales públicos visitados solo 1 acepta sistemáticamente a un familiar durante el parto.

Una aberración: no hay otras palabras para describir esto! Lo que más necesita una mujer cuando está dando a luz es calor físico y humano, una presencia cariñosa, comprensiva, paciente, que no le juzgue… alguien que la entienda o que la ame! Cuando los responsables de los hospitales entiendan esto no serán necesarias adecuaciones culturales de ningún tipo ya que esto es una necesidad UNIVERSAL básica de la parturienta, más importante e imperiosa que la asepsia que parece obsesionarles, más vital que cualquier instrumento sofisticado de monitoreo fetal.

Y si el parto no fuera una cuestión culturalmente adecuable?

Se necesita este tipo de adecuaciones por la ignorancia del establishment médico y sanitario de las verdaderas necesidades de una mujer al dar a luz (discutidas aquí : https://ecohumanist.wordpress.com/2008/04/30/parto-libre-y-consciente-recomendaciones-de-michel-odent/).

Estas necesidades responden a nuestra fisiología, al diseño frágil y poderoso de nuestros cuerpos creadores de vida y son las mismas en toda latitud, clase social, etnia, pueblo, comunidad… Son condiciones transculturales las que permiten que un parto sea fácil o difícil.

Una parte del problema reside en que la formación de los médicos apunta a aplicar protocolos aprendidos sin una sola onza de espíritu crítico, sin mucho amor ni humanidad. La fisiología del parto no ocupa mucho espacio en sus programas de estudio… éstos están orientados a actuar, intervenir, cortar, extraer, inyectar, coser… La eficacidad es lo único que cuenta y esta se mide en minutos.

Otra parte del problema es la creencia de que se necesita un médico para atender un parto, cuando en el 80% de los casos un parto no requiere de ninguna intervención médica, tan solo una mirada experimentada para discernir lo fisiológico de lo patológico.

Más allá de las buenas intenciones, la adecuación cultural de la atención del parto revela no solo lagunas en los conocimientos de lo que un parto es verdaderamente… también revela bloqueos enormes para que se convierta en una experiencia humana empoderante en el contexto hospitalario-público.

*En el grupo de discusión Relacahupan-Ecuador

Elegir una cesárea no me parece tan malo!

No, no me siento en posición para juzgar a nadie. Aún menos para juzgar a madres que escogen y desean practicarse una cesárea electiva.

Personamente, me parece peor reaccionar en contra de las ideas defendidas en este blog (parto no-medicalizado, libertad para parir como a una le dé la gana…), o en contra de cualquier idea, a partir de una perspectiva parcial, exclusivamente afectiva y limitada a los miedos… que en muchos de los casos, son miedos ajenos.

Por qué entiendo a quienes eligen una cesárea?

Actualmente, la cesárea es una de las operaciones quirúrgicas más practicadas. Es una operación segura (en comparación a cuando era relizada con técnicas más invasivas y menos recursos tecnológicos). En algunos casos, la cesárea toma menos de media hora y está perfectamente adaptada a la percepción que los médicos tienen de su trabajo : evitar el dolor como sea, controlarlo todo y utilizar técnicas modernas y complejas, fármacos e instrumentos.

Pero no entiendo a quienes no son capaces de respetar la elección de un parto no-medicalizado…

…y niegan que la medicina esté actualemente organizada para impedir que las mujeres el vivan su parto de manera libre.

Es decir : defenderé hasta las últimas consecuencias el derecho de cada mujer de escoger la forma en la cual desea volverse madre. Si eso implica escoger y planificar una cesárea, pues lo defenderé también.

Lo que nunca aceptaré es los siguiente :

Que se imponga una visión exclusivamente medicalizada de cómo debe ser un parto a las futuras madres, privándoles de su poder para parir sin intervenciones.

Que quienes no han podido vivir un parto respetado y están frustradas por ello nos acusen a quienes defendemos la libertad de elección de influenciar o manipular la visión del parto, de poner en peligro las vidas y la salud de las futuras madres y de sus bebés.

En resumen : acepto y me identifico con la afirmación de una mujer que me dice « yo escogí una cesárea porque me daba demasiado miedo sufrir durante el parto ». Es una elección sensata y honesta.

Me parece inaceptable el discurso que defiende la medicalización de la reproducción femenina y la justifica con argumentos securitarios, peligros y miedos.

Espero que mi posición relativa a la ibertad de elección haya quedado explicitada para tod@s.

Visitando la Maternidad de Quito

O más bien dicho, « visitando el banco de leche de la Maternidad de Quito »…

Lo primero que se me ocurre es « esperanza »… Al ver que iniciativas como esa sean posibles… Al ver a una abuela venir y dejar el excedente de su hija con una sonrisa y escuchando atentamente las indicaciones para las próximas veces.

Impresión positiva, aunque frustrante : no logro estar en paz con la promoción de la lactancia… Cuál es la mejor manera de hacerlo? Cuál es la frontera que separa la información, necesaria en estos tiempos de desinformación publicitaria, del respeto inalienable de cada mujer de decidir qué hace con su cuerpo y sus funciones?

Tal vez me pregunte demasiado y ese constante preguntar me impida apreciar lo inmediato… Tal vez sea frustración pura por no haber podido ver más allá de lo que puede ver alguien que cae « como un pelo en la sopa »… Tal vez, tal vez…

Los esfuerzos desplegados son considerables : gestionar la logística del banco y además informar a las madres sobre posiciones, duración y ventajas de la lactancia puede parecer mucho para una sola persona… Sin embargo las charlas siguen su programa, con explicaciones pacientes y explícitas… sin olvidar la ayuda y participación de las primerizas.

El resto de la visita me queda marcado por un sentimiento de paz y de ilusión : madres y sus pequeñuelos en cada piso, feliz de enterarme de las transformaciones de las antiguas salas de nursery en salas de acogida común : ya no se separa al recién nacido de la madre!

Me hablaron de clampeo oportuno del cordón, que tarda pero va llegando… de ampliación de las salas de terapia intensiva para los neo-natos… que disminuirá la capacidad de la Maternidad para los casos « normales ». Ni modo…

Una maternidad que acoge a madres de toda la provincia, creada en tiempos de otra demografía… Se necesitarían al menos 5 más así, en una ciudad como Quito… Y por qué no pensar en mini-maternidades o hasta casas de parto diseminadas en cada barrio? Y reservar el Hospital Obstétrico para los casos indispensables, casos de reales patologías y de necesidades de observar a la parturienta y a su hijo y de tener cerca un quirófano…?

No cuesta nada soñar… ojalá esté permitido…

Salud de las mujeres y Derechos Humanos

Del 6 al 9 de septiembre del 2011 tendrá lugar en Bélgica un encuentro internacional sobre salud de las mujeres.

Tal vez la fuerza y el interés del evento resulta en que, enfoca la salud desde un punto de vista amplio : « Se trata de una nueva perspectiva holística y multidimensional de la salud, en constante interacción y en equilibrio con los medioambientes físicos y sociales. Exige la acción coordinada de todos los sectores implicados (los gobiernos, los sectores sanitarios, sociales y económicos, las organizaciones benéficas, las autoridades locales, etc.), así como también la participación efectiva y concreta de los individuos, familias y comunidades. Esta visión toma en cuenta los factores de vulnerabilidad de los individuos para definir los determinantes de la salud, en los cuales se basan las estrategias y las acciones necesarias para mejorar la salud de éstos, las cuáles dependen de las necesidades y posibilidades locales de cada región y país.

Los temas son variados :

« 1. Los sistemas políticos, sociales y económicos:

Las políticas neoliberales y la globalización aumentan las desigualdades sociales, privilegian la privatización de los servicios públicos, preconizan el desarrollo de la biomedicina comercial, favorecen el escaso financiamiento de las organizaciones con fines no lucrativos, perpetúan el conservadurismo social (que amenaza por ejemplo el derecho al aborto y a la contracepción, etc.) y se resisten al análisis de género, a la emancipación de las mujeres y a la evolución de las relaciones sociales entre los sexos. También contribuyen a la dominación de género, a la sexualización de los espacios públicos y a la comercialización del cuerpo de las mujeres (…)

2. Culturas y marcadores de identidad

El género, las normas sociales y las percepciones asociadas al hecho de ser mujer u hombre, son los puntos de interacción más determinantes en la vida de las mujeres. No obstante, la edad, la orientación sexual, la religión y la lengua son también componentes de la identidad de éstas.

Aún cuando la etnia y la migración también determinan la identidad de las mujeres ni la una ni la otra son consideradas de manera sistemática en la investigación en salud.
(…)

Las culturas inducen diferentes concepciones de salud variables (que se mueven en contínuos). Cuáles son sus influencias y sus consecuencias en la salud de las mujeres?

Los contínuos:
• de las prácticas – desde los curanderos a los científicos, de los saberes tradicionales a los saberes denominados científicos,
• de las creencias – del laicismo a las religiones,
• de las epistemologías – de la medicina biomédica a la promoción de la salud.
Es importante velar por el desarrollo de una visión crítica de la producción y transmisión de saberes en materia de salud en general y los de las mujeres en particular. Cuando los recursos médicos y sociosanitarios escasean, se privilegia el saber de las mujeres, pero cuando éstos abundan, este mismo saber es considerado sospechoso e ilegítimo. De la misma forma, es importante incluir los saberes alternativos y marginalizados.

3. Las representaciones de la salud:

Por mucho tiempo, la salud fue definida como la ausencia de enfermedad. Actualmente es definida como una construcción social multidimensional en constante evolución.Una visión global de la salud integra factores físicos, psicológicos, culturales, espirituales, medioambientales, económicos y sociales que se articulan unos con otros. Además promueve el concepto de autocuidado que cuestiona estos diversos aspectos. El feminismo permite completar adecuadamente el enfoque de salud de las mujeres. Las mujeres pueden hacer una mejor lectura del contexto en el cual viven, permitiéndoles identificar y comprender los lazos que existen entre su estado de salud y sus condiciones de vida. Esta toma de conciencia facilita a las mujeres reconocer sus propias habilidades, favoreciendo así su autonomía y su capacidad de decidir en todo lo que determine su estado de salud, y retomar el control de sus propias existencias.

El autocuidado obliga a los individuos a asumir sus propias responsabilidades, a desarrollar un sentido crítico frente a las informaciones recibidas, a transformar unas relaciones terapéuticas convencionales jerarquizadas en otras más igualitarias, participativas y colaborativas, lo que necesita un replanteamiento de la cuestión del poder médico hegemónico así como también respetar la autonomía de las mujeres y su derecho al consentimiento libre e informado.
4. Redes sociales:

Las relaciones entre los individuos tienen un efecto en la salud de éstos. Las redes sociales nacen a partir de las familias, los amigos, las comunidades y los lugares de trabajo. El apoyo social juega un rol extremadamente importante en la salud de las personas y de las comunidades. Determinan la salud:

• la solidaridad,
• la ayuda mutua,
• el poder reír,
• el hablar libremente,
• el hecho de tener confianza en sus propias capacidades y potencialidades gracias a los demás,
• la compañía,
• el hecho de contar con los medios (tiempo,libertad…) para crear contactos, alianzas, grupos de pertenencia, etc.
Es importante que se puedan tejer redes sociales de apoyo y de solidaridad, tanto en el conjunto de la sociedad (la salud de las mujeres no será posible sin la participación de los hombres y vice versa) como entre las mujeres:

• cada mujer en su singularidad, debe poder crear, ser aceptada, dirigir una red de solidaridad, de intercambios, de servicios y de conocimientos (transmisión de saberes y experiencias) entre mujeres,
• cada mujer participa con sus diferencias, talentos, debilidades, habilidades y creencias para crear, nutrir, reforzar redes sociales y darles una máxima visibilidad, en un clima de entendimiento, fraternidad, seguridad, emancipación, plenitud y respeto.
5. Situación personal, conyugal y familiar :

La situación personal unida o no a una vida conyugal y familiar, es esencial para la salud de las personas, la pareja y las familias son espacios de desarrollo, de realización personal y de adquisición de actitudes y comportamientos favorables para la salud (desarrollo y fortalecimiento de la autoestima, de la eficacia personal percibida así como también de la comunicación individual, de la dinámica conyugal e intrafamiliar). Son también espacios de escucha y apoyo, especialmente cuando las personas atraviezan por momentos difíciles y/o dolorosos , siendo los primeros también en hacerse cargo de los enfermos y discapacitados. La situación personal, conyugal y familiar puede tener un impacto negativo en la salud de las mujeres ya sea como fuente de conflictos, de sobrecarga de trabajo o de violencia de ahí la necesidad de tomarlos en cuenta como un elemento determinante en la salud de éstas. Este eje debe ser integrado entre los otros determinantes de la salud, de lo contrario privilegiaríamos el retorno irremediable de una lógica esencialmente biomédica.
Este eje debe estar basado en:

• elecciones libres, informadas y consentidas,
• la libertad en términos sexuales, reproductivos, de elección del o de la compañera, de las disposiciones conyugales ( con o sin matrimonio o contrato de cohabitación, etc.)
• la igualdad de derechos y en el respeto de las relaciones conyugales, entre compañeros y familiares,
• el desarrollo y apoyo de los derechos individuales (en oposición a los derechos derivados). »

Me quedo con esta última frase… Espero poder participar!

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