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Parto y Derechos Humanos

El 31 de mayo y el  et 1° de junio del 2012, el  Bynkershoek Institute organizó, en la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad de la Haya (Holanda), la Conferencia Interancional sobre Parto y Derechos Humanos.

Entre los conferencistas, pudimos encontrar a figuras emblemáticas de la atención respetuosa del parto como Ina May Gaskin, Jennie Joseph, Michel Odent… ; a antropólogas y sociologos como Robbie-Davies Floyd, Barbara Katz Rodham, Raymond de Vries y a militantes de los derechos sexuales y reproductivos como Farah Díaz Tello (National Advocates for Pregnant Women), Gunilla Kleiverda (Women on Waves).

Es posible ver videos realizados durante la conferencia en la página del proyecto One World Birth, de la doula y cineasta Debra Pascali-Bonaro.

Contamos con poca cobertura por parte de medios y participantes hispanohablantes.

Se trata de la primera vez que el parto es analizado seriamente desde el punto de vista legal y en el contexto de los Derchos Humanos Universales. Esto se debe a un contexto particularmente injteresante en Europa : en diciembre 2010, la Corte Europea de Derechos Humanos se pronunció favorablemente ante un recurso de Ana Ternovszky, ciudadana húngara quien apeló a dicha corte cuando, embarazada de su segundo hijo, no podía acceder a un parto en casa.

La partera de Ana Ternovszky, Agnes Gereb, se encontraba entonces enfrentado cargos debido al fallecimiento de un bebé durante un parto en casa. La juez encargada de su caso declaró que ella era alguien « de quién se debía proteger a las mujeres ». Sin embargo, ningún médico en los hospitales húngaros es objeto de juicios si un bebé muere durante su trabajo.

Agnes no podía ejercer su trabajo de partera cuando Ana Ternovszky la necesitaba. Dos años después, esta partera (y también médica gineco-obstetra) sigue en prisión.

En diciembre del 2010, la Corte Europea de Derechos Humanos se pronunció acerca de dos aspectos de suma importancia para las mujeres húngaras y europeas. Según la Corte, al prohibir el parto en casa y perseguir a las parteras/obstetrices/médicas que lo practican,

 –             El estado húngaro violaba el derecho a la intimidad de las mujeres

–              El estado húngaro violaba el derecho a la no-discrimincación.

« El 14 de diciembre de 2010, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó que … establece el derecho a que se respete la vida privada y familiar (Ternovszky/Hungría). El Tribunal declaró que la «vida privada» incluía aspectos de la identidad física y social de la persona, como el derecho a que se respete su decisión de tener hijos o no, del que se deriva el derecho a elegir las circunstancias para ello. »

Gracias a este fallo, la legislación húngara cambió y actualmente el parto en casa ya es explícitamente permitido. Sin embargo, que sea permitido no significa que sea accesible : existen muchos frenos y limitaciones para que pueda ser una opción real para las mujeres.

« Un hijo si yo quiero, cuando yo quiero…. Y dónde quiero ? » Quién decide las circunstancias y el lugar del parto?

Comunmente se acepta sin ninguna dificultad que las madres sean quiénes deciden acerca de la crianza de sus hijos hasta al rededor de los 18 años. Es raro que instituciones exteriores a la familia intervengan en estas decisiones. Con el parto es otra cosa : desde mediados del siglo XX, la norma es le parto hospitalario.

Los sitemas de salud, la facultades de medicina, las compañías de seguros y los medios de comunicación consideran al parto en el hospital como la única posibilidad sensata.

En algunos países como Inglaterra, Bélgica, Holanda, los partos fuera del hospital son permitidos e integrados en el sistema de salud. Sin embargo, se los presenta como una opción marginal y limitada a ciertos casos. La mayoría de veces   es el médico quién decide si es una opción aceptable, en los mejores casos es la partera/obstetriz… rara vez se considera a la mujer como la autoridad definitiva con respecto al lugar en dónde se da el parto. Por qué ?

El paradigma del riesgo como referencia en los sistemas de salud

Istvan Marton, gineco-obstetra húngaro explica la lógica de la atención obstétrica en Hungría (que es la misma que en cualquier país del mundo). Se trata de una obstetricia defensiva : la responsabilidad legal del parto es del hospital y nunca se considera que la mujer, la parturienta, sea el sujeto que posee el poder definitivo de decidir las circunstancias de su parto.

Esta situación se vuelve dramática en ciertas ocasiones, ya que segun una ley de 1997, en Hungría, a partir de las 24 semanas de embarazo, el personal médico es considerado responsable de la supervivencia del feto y debe tomar decisiones en función de sus intereses, en detrimento de los deseos e intereses de la madre : articular la atención obstétrica al rededor del feto es un enfoque que opone los intereses de la mujer a los del feto, limitando la libertad de las futuras madres.

Sin embargo, otro enfoque es posible : si se considera a la mujer como a un individuo responsable de sus decisiones, se puede pasar de un enfoque centrado en los riesgos a otro basado en las capacidades y habilidades (« skills ») :

–              capacidad de la mujer de decidir qué es lo mejor para ella y su hijo/a

–              habilidad de la partera/obstetriz de responder a las situaciones que se presentan en un parto y de diferenciar las situaciones fisiológicas (que son de su margen de acción) de las patologías (que requieren de un cirujano)

–              habilidad del médico de responder a una urgencia

Actuelmente, sólo se toman en consideración los riesgos del parto a domicilio y siempre con el objetivo de limitarlo o de impedirlo. Se omite el hecho que estos riesgos son construidos en un contexto social, legal y médico precisos. Ningún riesgo es absoluto.

Algunas preguntas para (no)concluir

Quién tiene acceso al parto en casa en cada país ? Quién no tiene acceso ? Las mujeres que no tienen información suficiente, qué acceso tienen ? Y qué pensar de los sistemas de salud organizados únicamente al rededor del parto hospitalario ? Qué papel juegan los seguros médicos y planes de medicina pre-pagada en el acceso al parto en casa ?

Quién se beneficia de la falta de acceso al parto en casa ? Y si todos los partos sin complicaciones estuviesen gestionados por parteras/obstetrices, qué haríamos con los gineco-obstetras excedentarios ?

Qué intereses limitan el parto en casa ? Son económicos ? Es tan difícil el reconocer que las mujeres tienen la capacidad de tomar decisiones por su propia cuenta ?

Cuál es el objetivo de limitar el parto en casa ?

Quién se esconde detrás del interés del feto ? El estado ? La iglesia ? El poder médico

Mitos de la salud, mitos de la medicina

En todo debate se corre el riesgo de la diabolización de los argumentos contrarios. La posibilidad de un diálogo constructivo solo es posible cuando se trascienden las emociones negativas que los argumentos contrarios pueden generar. Al ver el reportaje sobre el aumento de las cesáreas en el programa «Mitos de la salud » los sentimientos que me invadieron fueron de consternación, frustración y decepción.

Consternación porque hay una serie de afirmaciones que son falsas y que, presentadas por figuras que encarnan la autoridad (en este caso la autoridad médica y mediática), son percibidas por un público que, al no tener otras fuentes de información, las considera como verdaderas

La principal afirmación completamente FALSA que se ha expresado directa o indirectamente en el reportaje es que la cesárea es más segura que un parto vaginal. En realidad, ocurre todo lo contrario y artículos médicos de publicaciones científicas reconocidas mundialmente (en este caso el American Journal of Obstetrics and Gynecology) demuestran que hay mayores riesgos para la madre y el bebé en el caso de cesáreas electivas y programadas con respecto a partos por vía vaginal, incluso cuando estos también son programados (ver el artículo : http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16846577)

Frustración porque al lado de las afirmaciones simple y llanamente falsas, hay medias verdades o más bien, afirmaciones que sin ser falsas no son completamente verdaderas.  Según los médicos entrevistados, el sedentarismo de las mujeres urbanas sería la causa de mayores dificultades para parir. Hacen esta afirmación como si se tratara de la única explicación posible de un hecho que, efectivamente, parecer ser reconocido por estudios recientes (ver este artículo del antes citado American Journal of Obstetrics and Gynecology : http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0002937812002736). Sin embargo, para ser honestos y científicamente rigurosos, el sedentarismo como LA causa de las dificultades del parto puede ser considerado como una HIPÓTESIS, es decir, una proposición que debe ser demostrada para poder considerarla como científicamente válida. Dónde están las EVIDENCIAS -de cualquier disciplina cientifica- que demuestren que el sedentarismo es la causa de los partos más largos en ciertos contextos ? Como antropóloga soy sensible a la teoría del bipedismo como factor dificultante, pero la adqusición del mismo ocurrió hace 6 millones de años… no es suficiente para explicar las evoluciones actuales. También discutimos este asunto en el siguiente artículo.

De hecho, en el estudio más reciente y extenso -que ya hemos citado anteriormente-, la conclusión apunta más bien a los patrones de la atención (« suggesting that the prolonged labor is mostly due to changes in practice patterns »).

Otra hipótesis que es al menos tan válida desde el punto de vista científico que la del sedentarismo, sería que en el contexto de los partos institucionalizados (hospitales y clinicas) con una atención médica intervencionista las necesidades fisiologicas, psicológicas, culturales y afectivas de las parturientas no son respetadas (las mismas se han discutido en el siguiente artículo).

Decepción porque como feminista y profesional comprometida en la búsqueda de métodos que garanticen una mejor y mayor salud de la mujer, como militante laica comprometida en la difusión del libre examen que soy, me parece lamentable que se induzca en la mente de las personas ideas que por más científicas que se pretendan, son parciales y, por rende, intelectualmente deshonestas.

La deshonestidad intelectual me parece evidente cuando se presenta el dramático caso de Caroline Lovell, la activista australiana y defensora del parto en casa fallecida tras una complicación de su parto sin asistencia en casa es presentada como la prueba de que el parto vaginal es peligroso. Lo que ocultan en este reportaje es que esta mujer sufrió de la imposibilidad de ser atendida por una obstetriz durante su parto porque las nuevas leyes australianas sancionan la atención del parto en casa por parte de profesionales. Tampoco se informa del hecho que fue una obstetriz quien acudió varias horas luego del parto y urgió el traslado a un centro de asistencia. Su vida se sacrificó sobre todo porque en países como Australia y Hungría el parto en casa es visto como lo presentan en el reportaje : como un parto, por lo menos desaconsejable, cuando no como una aberración.

Sin embargo, un fallo de septiembre del 2010 de la Corte Europea de Derechos Humanos http://humanrightsinchildbirth.com/  insite en que el decidir las circunstacias (y el lugar) del parto son es un DERECHO que debe ser considerado y regulado por los estados en el sentido de crear un cuadro legal que permita el acompañamiento por profesionales. En el Ecuador, este derecho es respetado y esperemos que siga siéndolo.

No creo que se deba aconsejar a las mujeres el dar a luz sin anestesia ni de evitar una cesárea cuando hay signos de que el parto vaginal no está siendo la mejor opción. Al contario, en este artículo defiendo incluso que las mujeres puedan elegir dar a luz por cesárea si así lo desean. Siempre y cuando sea una decisión informada, sopesada y fundamentada en el deseo de la madre.

Pero mi práctica como acompañante del parto me ha demostrado que muchas de las cesáreas son IMPUESTAS a las pacientes por sus médico tras un procesos de manipulación. Muchas mujeres que he acompañado durante el embarazo y que deseaban dar a luz por vía vaginal se veían sometidas a una cesárea por razones discutibles desde el punto de vista médico.

Cuándo veremos un reportaje sobre otros mitos de la medicina como la necesidad de inducir un parto a partir de las 40 semanas, incluso cuando, tras exámenes rigurosos, el feto da signos de buena salud y las arterias y placenta parecen funcionar correctamente ? O sobre los misteriosos bebés que amenazaban con ser « demasiado grandes » para nacer vaginalmente y que, tras ser extraidos por cesárea programada, presentan signos claros de prematuridad ?

No creo en ningun castigo bíblico que justifique el someterse a un dolor innecesario. Sin embargo he visto de cerca cuán diferente es la percepción del dolor al vivir las contracciones estando inmovilizada en una fría camilla de un hospital y al estar sumergida en agua a la temperatura del cuerpo. En el primer caso es una tortura, en el segundo una experiencia intensa, pero sobrellevable.

Una útima palabra a los médicos amigos : quienes lo hacen basándose en el respeto absoluto de las necesidades de la parturienta y de su familia sabrán que las mujeres que confiamos en ustedes somos sus más fieles aliadas ante los intentos de descalificar su trabajo. Cuénten con nosotros, pero déjennos hablar por nosotras mismas.

Para los otros, que seguramente practican su arte convencidos de que hacen lo mejor, les invito a atreverse a oir a sus pacientes y entender sus necesidades. A veces la respuesta del miedo al dolor más adecuada y empoderante NO ES UNA CESÁREA, si no libertad, intimidad y compañía contínuas e incondicionales, una atención que se centre en sus necesidades y no en la autoridad y en las agendas de sus carreras.

Adecuar culturalmente el parto: más allá de las intenciones

Un amigo, en otro espacio de debate,* proponía una reflexión interesante sobre  el desafío en qué consiste el querer adecuar culturalmente la atención del parto.

Fue triste y muy significativo que su intervención no suscitara ni una reacción en ese espacio… Sin embargo, la pregunta quedó dando vueltas en mi cabeza, en ese entonces preocupada por otras cuestiones.

Me puse entonces a pensar en el concepto de parto culturalmente adecuado, el contexto de su aparición y las circunstancias que lo han motivado. El mismo parece ser una buena idea, sin embargo, cuando uno escarba un poquito, hay muchos aspectos que no resultan tan brillantes ni gloriosos.

Adecuar culturalmente: mal menor para ‘salvar vidas’

Una de las motivaciones declaradas de la Guía Técnica para la atención del parto culturalmente adecuado, publicada en el cuadro del proyecto de Normatización del Sistema Nacional de Salud del Ecuador, es la de reducir las muertes maternas atribuidas a la prevalencia de prácticas como el parto domiciliario en ciertas franjas de la población.

Que estemos claros: según este paradigma, el parto domiciliario se debe evitar a toda costa ya que es la causa de la mortalidad materna.

Evitar la mala costumbre de parir en casa es la principal motivación para adecuar el parto. Lo que se busca, en el fondo, es atraer a las madres cuya cultura les haga reacias a someterse a los protocolos estandarizados.

Sería demasiado pedir el considerar que en ciertas condiciones (presencia de un profesional experimentado en atender partos, proximidad con un hospital, higiene suficiente, embarazo controlado y sin riesgos, madre en buena salud) el parto en casa es tan seguro como en el hospital.

A propósito, mi posición sobre la seguridad del parto domiciliario ha sido discutida en varios posts de este blog, los más relevantes siendo:

https://ecohumanist.wordpress.com/2009/01/15/parto-en-casa-vs-parto-en-hospital-el-mito-de-la-seguridad/

https://ecohumanist.wordpress.com/2008/04/19/dar-a-luz-en-casa-un-parto-seguro-y-lleno-de-amor/

Y el hospital abrió sus puertas a las parteras…

Según el paradigma del parto hospitalario universal -defendido por las autoridades sanitarias ecuatorianas-, resulta difícil el imaginar que se pudiera entrenar a las parteras tradicionales para que sean capaces de discernir quiénes son candidatas para un parto seguro en casa y quiénes deben acudir a un hospital, y considerar de esta manera al parto en casa como una opción más que no solo se practica y se prefiere, si no que además pueda ser segura.

No, es más fácil creer que el parto en un hospital pudiera ser “adecuado culturalmente” y que es mejor aceptar que las parteras acompañen a las madres… pero al hospital, único lugar considerado seguro para parir.

Sin embargo, de esta manera parecen abrirse posibilidades que no eran ni siquiera imaginables hace unos años en ciertos hospitales: que los parientes, maridos y hasta parteras ingresen a la sala de parto! Esto es aceptado e incluso recomendado por el Componente Normativo Materno (p 214 -215)

Una primicia en un contexto en donde, a pesar de estar grabado en las “tablas de la ley” de la atención del parto, la aceptación del padre o de algún miembro de la familia aún parece ser un tabú… Para muestra un botón: en una visita de observación reciente, de 4 hospitales públicos visitados solo 1 acepta sistemáticamente a un familiar durante el parto.

Una aberración: no hay otras palabras para describir esto! Lo que más necesita una mujer cuando está dando a luz es calor físico y humano, una presencia cariñosa, comprensiva, paciente, que no le juzgue… alguien que la entienda o que la ame! Cuando los responsables de los hospitales entiendan esto no serán necesarias adecuaciones culturales de ningún tipo ya que esto es una necesidad UNIVERSAL básica de la parturienta, más importante e imperiosa que la asepsia que parece obsesionarles, más vital que cualquier instrumento sofisticado de monitoreo fetal.

Y si el parto no fuera una cuestión culturalmente adecuable?

Se necesita este tipo de adecuaciones por la ignorancia del establishment médico y sanitario de las verdaderas necesidades de una mujer al dar a luz (discutidas aquí : https://ecohumanist.wordpress.com/2008/04/30/parto-libre-y-consciente-recomendaciones-de-michel-odent/).

Estas necesidades responden a nuestra fisiología, al diseño frágil y poderoso de nuestros cuerpos creadores de vida y son las mismas en toda latitud, clase social, etnia, pueblo, comunidad… Son condiciones transculturales las que permiten que un parto sea fácil o difícil.

Una parte del problema reside en que la formación de los médicos apunta a aplicar protocolos aprendidos sin una sola onza de espíritu crítico, sin mucho amor ni humanidad. La fisiología del parto no ocupa mucho espacio en sus programas de estudio… éstos están orientados a actuar, intervenir, cortar, extraer, inyectar, coser… La eficacidad es lo único que cuenta y esta se mide en minutos.

Otra parte del problema es la creencia de que se necesita un médico para atender un parto, cuando en el 80% de los casos un parto no requiere de ninguna intervención médica, tan solo una mirada experimentada para discernir lo fisiológico de lo patológico.

Más allá de las buenas intenciones, la adecuación cultural de la atención del parto revela no solo lagunas en los conocimientos de lo que un parto es verdaderamente… también revela bloqueos enormes para que se convierta en una experiencia humana empoderante en el contexto hospitalario-público.

*En el grupo de discusión Relacahupan-Ecuador

Volver al lugar en donde nací

Regresé, en circunstancias que nada tienen que ver con mi salud, a la clínica en donde nací.

Mi nacimiento fue muy traumático : mi madre empezó con contracciones irregulares un martes y le pusieron hormonas sintéticas el miércoles. Yo logré salir el jueves a las 0:05 horas, con ayuda de forceps, maniobra de kristeller y otras prácticas completamente lamentables, habituales en esa época (y al parecer todavía muy comunes).

Mi madre quedó completamente traumatizada luego de mi nacimiento. Convencida de que no era capaz de parir.

Mis dos hermanas nacieron por cesárea.

Ella es médica.

Regresar a esa clínica fue extremadamente significativo en el momento en el cual me encuentro actualmente : momento de retorno a mis raíces, de compromiso aún más profundo por la difusión de ideas y recursos para que el parto sea considerado un momento de confrontación con nuestra fuerza, en el cual necesitamos más que nada confianza en nuestra capacidad para parir.

Qué vi allí?

Una mujer embarazada era transportada al quirófano, en silla de ruedas, aparentemente drogada y con una vía intravenosa en su brazo.

Vi a mi madre, 34 años antes, viviendo lo que espero sea solo una etapa triste en la historia de nuestra vida sexual y reproductiva.

Cómo cambiar esto?

Lo que nunca se debería oir: los peores comentarios relativos al parto

Estaba embarazada de mi primera hija, ya de unos 5 meses y de visita en casa de una familiar. Acabábamos de comer y saltó a la conversación el tema del parto.

La pregunta clásica « en qué maternidad va a dar a luz? » llegó implacable y tan previsible que en cuanto salió el tema, casi hubiese podido adivinar el momento exacto de su llegada, el tono y la persona que iba a hacerla!

Mi respuesta « voy a dar a luz en casa » cayó como una ducha de agua fría.

Alguien cambió la conversación y la anfitriona suspiró aliviada.

Al momento de despedirse,  la « madre experimentada » -que hizo la pregunta unas horas antes-, me soltó, como quien no quiere la cosa, »voy a rezar por tí! ojalá que no te pase como cuando tuve a mi tercer hijo… que casi me muero con una hemorragia! »

Maravillosa manera de desearte un feliz emabrazo y un parto agradable!

Tuviste comentarios similares en tus embarazos? Cuáles fueron los peores? Gracias por compartirlos 😉

Receta para un parto gratificante!

Ingredientes :

  • Una mujer que conozca y ame su cuerpo y los procesos relativos a las diferentes etapas de la reproducción, que tenga acceso a medios contraceptivos fiables y derecho a la interrupción voluntaria del embarazo si los mismos han fallado, que haya escogido la maternidad libre y concientemente
  • Una atención respetuosa durante el embrazo, en la cual las decisiones relativas a los procedimientos y exámenes sean discutidas y evaluadas libremente y de manera crítica
  • Un(a) acompañante que respete las necesidades fisiológicas, afectivas, culturales y psicológicas de la mujer durante el embarazo y parto
  • Un entorno agradable que proporcione calidez, intimidad y libertad absoluta

Preparación :

Cuando se aproxime el momento del parto, viva su vida normalmente, reconozca los signos tempranos del trabajo e intégrelos en su vida cotidiana ya que esta etapa puede durar varias horas o varios días. Una vez que el trabajo alcance una cadencia activa, que perturbe su cotidianidad, acceda al entorno que haya escogido para su parto. Rodéese de calor, que respeten sus movimientos, sus ruidos ; coma y beba en las cantidades que desee.

Su(s) acompañante(s) deberán mantenerse a proximidad de la future madre de la manera más discerta posible y aportándole los medios que ella reclame para vivir mejor sus contracciones : calor, agua caliente, masajes, movimientos, música… Un acompañante del parto eficaz no es el que mide todo, ausculta a la madre por cada orificio, palpa o pregunta cosas… Un acompañante eficaz está atento a la actitud, ruidos y movimientos de la futura madre y evalua si todo va bien con su experiencia, le transmite seguridad, confianza y humanidad.

Cuando llegue a la fase de transición, con sus cambios de sensaciones, intensidad y cadencia… que la madre manifieste incertidumbre, cólera, ira, dolor o miedo… explíquele qué es lo que pasa, anímela, incítela a seguir sus deseos : libérela aún más !

Cuando el pujo aparezca espere, observe, sostenga… Alégrese si al futura madre manifiesta alivio o placer en este proceso, no es imposible !

Cuando el bebé aparece -y si la madre no lo ha hecho por sus propios medios- invite o ayude a la madre a cogerlo, verifique que todo esté bien con respeto y discreción… Y deje a la madre y al bebé solos, protegidos del frío…

Regrese a verificar si la placente ha sido expulsada, permita que la familia reciba a su nuevo miembro y retírese cuando sienta que todos están listos para seguir con su vida… Quédese a la disposición de la familia para cualquier consulta !

Consejos de presentación:

Sirva generosamente acompañado de libertad, dignidad y amor!

Comparta esta receta con todas las mujeres del mundo!

Posiciones para un parto LIBRE

En cualquier telenovela, programa de televisión, película… presentan a la madre que da a luz en una posición completamente irracional : tumbada boca-arriba, con las piernas elevadas o, en el mejor de los casos, semi-sentada!

Una posición en la cual la futura madre se parece a esto :

Esta famosa « posición ginecológica » es la peor para dar a luz… no, perdón! hay una posición peor : dar a luz parada de cabeza :o)

Es imperativo preguntar con tiempo a su médico o al personal que va atender su parto si usted tendrá la posibilidad de adoptar CUALQUIER posición durante el trabajo de parto y la expulsión.

La libertad de movimiento es necesaria por varios motivos :

1. Durante la dilatación y las fases tempranas del trabajo de parto, los movimientos pueden ayudarle a gestionar el dolor. Nada peor que estar obligada a mantenerse acostada sobre la espalda, lo más probable es que sus contracciones sean más dolorosas en esta posición!

2. Hay posiciones que pueden permitir a su bebé el adoptar una posición que facilité su descenso por el canal de parto. En muchos casos, caminar, subir y bajar escaleras pueden ayudar.

3. Durante la expulsión, si las condiciones de intimidad, seguridad, calor y respeto de la mujer son aseguradas, lo más probable es que la madre explore varias posiciones y adopte alguna en función de las capacidades y necesidades de su cuerpo en ese momento. En la mayoría de los casos serán posiciones asimétricas, verticales, en las cuales la espalda está libre y las caderas también.

Si su parto es en una maternidad y su médico o el personal de la misma se niegan a discutir las diferentes posiciones que podrá adoptar durante el parto… pues tal vez sea necesario considerar orientarse a otro contexto (cambiar de maternidad o optar por un parto en casa de partos o en casa). La apertura y la acogida a este tipo de condiciones de libertad de movimiento y de posición son muy emblemáticas y significativas de la filosofía de la clínica, hospital o del ginecólogo u obstetriz.

Aquí tiene varios recursos e ideas de posiciones que puede adoptar para vivir un parto gratificante y seguro. No dude en imprimirlas y discutirlas con su médico!

http://www.lamaze.org/LinkClick.aspx?fileticket=SpYolBfPLnk=&tabid=792&mid=1751

http://afar.naissance.asso.fr/posters/positions/positions2-es-A4.pdf

Proyectar su parto, planear el nacimiento : nociones fundamentales, de la teoría a la práctica

Un « plan de parto » es un documento contractual en el cual los futuros padres desciben el tipo de atención que desean durante el parto.

En la página de de referencia en español « El parto es nuestro », se lo define en estos términos : « manifestación de voluntad escrita, el ejercicio del derecho de cualquier usuario a decidir libremente, a consentir o no consentir sobre las intervenciones médicas que se le propongan ».

Acto voluntario que establece las bases de una comunicación concreta con el personal médico y las bases del trato que los futuros padres esperan recibir, el plan de parto no es un simple documento. Es el resultado de un proyecto, de un proceso de reflexión que ha madurado a veces desde antes de la gestación.

Sophie Gamelin, autora y animadora del sito http://www.projetdenaissance.com, define el proyecto de parto o de nacimiento de esta manera :

« El proyecto de parto permite a los futuros padres el proyectarse hacia el momento del parto y de la acogida del bebé. Para ellos es una oportunidad para reflexionar acerca de lo que desean, para expresar sus deseos, para clarificar el contrato de cuidado con el personal médico y para negociarlo (hasta el último minuto) y así ser actores de estos momentos. El mismo puede evolucionar durante el embarazo, ser oral o escrito. Se recomienda redactar una síntesis de algunos puntos esenciales para incluirlos en la historia clínica. » (traducción personal).

Es inegable que redactar un plan de parto puede ser una aventura rica en aprendizajes constructivos para la pareja, para la futura madre. Lanzarse en la concepción de dicho documento puede ser una oportunidad única para confrontarse con la realidad de lo que es un parto en el contexto de (hyper)medicalización actual, a condición de que la redacción sea fruto de une reflexión conciente y se haga acompañada de información y discusión acerca de cada posibilidad relativa al proceso (poder negarse a actos protocolarios inútiles como rasurado, enema, introducción de vía intravenosa, monitoreo contínuo, posición litotómica,…). No será así si la futura madre o la pareja se limitan a copiar-pegar un documento-tipo, como circulan miles en foros, blogs y páginas web. El intérés de estos documentos es innegable (es mejor que nada !), pero nunca podrá empoderar a los protagonistas de la misma manera que un proyecto construído a base de descubrimentos personales de lo que es necesario, verdaderamente necesario, durantel un parto : libertad, respeto e intimidad.

Sin embargo, qué pensar de la capacidad de un plan de parto para re-equilibrar las relaciones de poder entre paciente y personal médico ? Cómo conseguir que un contrato como este sea eficaz cuando no se realiza entre « iguales » ? Bastará con conseguir la firma del ginecólogo en el plan de parto para que la integridad física, emocional y social de la parturienta sean respetadas durante el parto ?

Dos obstáculos existen para este efecto:

Antes del parto : lograr que el plan de parto sea aceptado.

Imposible pensar siquiera en que un plan de parto figure en la historia clínica de la paciente si la institución en la cual se va a desarrolar el parto aplica protocolos rígidos, universales. Pero el interés de este tipo de acto es aún más grande en este contexto : proponer un diálogo con la institución acerca de cómo se desea parir nos puede revelar lo que la institución quiere esconder. Si el lugar en dónde voy a parir no acepta el diálogo, si el médico con el cual quiero parir no está dispuesto a discutir acerca de cómo debe ser mi parto, entonces tal vez sea necesario cambiar de proyecto, de contexto y de profesionales médicos.

Si la etapa previa a la redacción del plan de parto es imposible, si la negociación acerca de cómo se me va a tratar durante el parto se presenta difícil… el parto no se podrá desarrollar en las condiciones óptimas : le confiaría su auto a un mecánico que no acepta explicarle cómo va a componer la avería? la construccion de su casa a un arquitecto que no quiere aceptar sus sugerencias para el diseño de su futuro hogar?

Asimismo, descofíe de un médico que no está dispuesto a discutir en detalle cada acto que practica durante el parto y aún más si no es capaz de darle datos fiable y verificables acerca de cuántas episiotomías y cesáreas realiza por cada parto completamente natural.

La vulnerabilidad durante el parto : ‘señora, es por el bien del bebé’

Obtener la firma del médico en le plan de parto no es ninguna garantía. Llegado el día ‘D’, entre contracciones, hormonas, cambios de contexto (llegar a la maternidad) y la vulnerabilidad extrema que se vive como parturienta, cualquier palabra, cualquier acto pueden ser devastadores.

Cuántas madres han  manifestado su deseo por parir de una determinada manera, han recibido una respuesta positiva…. Para oirse decir en un momento dado « es necesario por el bien del bebé, el proceder a un monitoreo, una episiotomía, un fórceps… una cesárea… ». Qué madre encuentra el valor para oponerse a este tipo de sentencias cuando se ve sumergida el el torrente de sensaciones nuevas y poderosas que son un parto ? Tal vez el mayor desafío no reside en la obtención de la incorporación individual (o incluso sistemática) del plan de parto en la historia clínica si no en una EVALUACION colectiva de la aplicación de la voluntad de la madre y de la pareja.

Es que el concepto de plan de parto es el fruto de la ideología liberal : « cada individuo es capaz de construir su destino ». Pero ante el proceso de medicalización de la sexualidad femenina se requieren respuestas y medidas globales y sistémicas para garantizar que los cambios sean durables.

Un plan de parto por aquí y por allá no van a cambiar al mundo… La sistematización de la construcción de proyectos de parto tal vez resulten  ser un granito de arena en la maquinaria… a condición que se den los medios de evaluar su aplicación.

El parto natural es anti-feminista?

Si el feminismo es una cuestión de emancipación, entonces todo lo que signifique un alivio de las cargas ligadas al hecho de ser mujer es bienvenido.

Santa epidural, bendita seas, amén? Será así de fácil? Cómo se puede justificar, desde un punto de vista feminista, el renunciar a la anestesia durante el parto ? Parir naturalmente y sin (hiper)medicalización es forzosamente sinónimo de sometimiento al patriarcado? Dar a luz en casa o fuera de la asepsia material y emocional del hospital es compatible con una concepción constructivista (no-esencialista) y emancipadora de la feminidad?

Responder a estas preguntas es, más que un intento de teorización feminista, una tentativa de posicionamiento personal. Y es que entre mis muchas contradicciones, esta me resulta cada vez más interesante : a medida de que el recuerdo de mis partos se aleja y se desvanece, los argumentos que me ayudaron a elegir el parir en casa, sin anestesia, sin intervenciones médicas, se vuelven argumentos sin la enorme carga emocional ligada al proceso de traer a mis hijos al mundo.

Tal vez sirva recordarlos:

Las intervenciones médicas innecesarias son iatrogénicas durante el parto
El proceso del parto es delicado porque nuestras psiquis son complejas y nuestro cuerpo no funciona respondiendo simplemente a los reflejos, a la programación genética y muchos factores externos pueden literalmente sabotear el parto.

El respeto de nuestras necesidades fisiológicas es fundamental y, en la gran mayoría de los casos, incompatible con las lógicas hospitalarias.

Una mínima e insignificante influencia en ese momento de tanta vulnerabilidad basta para bloquear el flujo de ciertas hormonas, o impedir que el cuerpo encuentre una posición antálgica. Cuántos partos se alargan indefinidamente por falta de eficacia de las contracciones? Ineficacia que resulta del bloqueo de la producción de la occitocina, debido a que la parturienta está sometida a situaciones estresantes, a presiones diversas a protocolos humillantes…

Parto largo + lógica hospitalaria = necesidad de inyectar occitocina! Además, con varias parturientas dilantando a ritmos diferentes y aleatorios resulta muy difícil gestionar el trabajo del servicio de obstetricia. O sea que, mejor controlarlo todo… el someter a la parturienta a dolores más intensos que los naturales es un mal menor.

Y es que, en ese caso, la epidural es indispensable!

Conclusion n°1 : la epidural es una excelente invención para paliar los dolores artificialmente intensos de la ocitocina sintética

El dolor del parto es relativo
No quiero decir que sea insignificante. Lo que quiero decir, es que duele más o menos, según diversos factores. Uno de ellos es el miedo! Mientras más miedo se tiene, más duele.

Y cómo no tenerle miedo al parto, si en los medios de comunicación, en la cultura popular, en la literatura, en el cine, en todo lado se presenta a las parturientas como si se estuvieran muriendo del dolor… Sin embargo no a todas les duele tanto y en ciertos casos (raros, pero reales) parir no duele! Y si fuera cierto que el dolor es debido a la postura que adoptamos las mujeres modernas : simpre sentadas, con nuestro peso reposando en nuestro coxis y ya nunca de cunclillas, en una posición que abra las caderas…

Es más, en mi segundo parto, cuando estaba llena de confianza en mí misma y sabía que podía hacerlo, que podía parir, no expresaba mi dolor como un dolor de muerte. Mis gemidos, gritos y mi actitud eran actitudes poderosas, empoderadas, llenas de ira, de fuerza, de vida. Sí, dolía. Pero el dolor duró muy poco, a penas una hora y lo viví en la única paz que me es posible : una paz agitada! Pura cuestión de personalidad!

Tal vez, si creciéramos amando nuestros cuerpos de mujer. Nuestros cuerpos palpitantes, crecientes y menguantes, nuestros cuerpos y sus cavidades, sus procesos y la exacta anatomía de sus partes, tal vez no tendríamos tanto miedo.

A nadie se le ha ocurrido preguntarse porqué hay tantas mujeres que se creen frígidas… y que creen que el placer femenino es indisociable y exclusivamente producto de la penetración! (gracias Sigmund!) Qué saben de sus cuerpos ?… No, la excisión no solo es física. Es mental! Y moral!

Creo que le echamos la culpa del dolor del parto a una fuerza exterior a nosotras, cuando la clave para vivir ese dolor sea precisamente el aceptarnos mejor y amarnos más.

Apropiarse el conocimiento sobre nuestros cuerpos

El parir en casa, reusándome a la posibilidad de aliviar mis dolores de parto con anestesia, me precipitó en un viaje iniciático.

Antes no sabía. Luego supe y entendí. El viaje no fue tanto el parto en sí mismo, si no más bien el descubrimiento de los procesos del cuerpo que viví preparándome a vivir un parto conciente.

Y es que durante años tomé la píldora, evité explorar in extenso ciertas zonas de mi cuerpo, ignoré los conocimientos actuales sobre las funciones reproductivas (para qué me servían si todo estaba bajo control…hormonal) y sobre las hormonas que rigen los procesos como el parto, las reglas, …

Fué descubrir que, a pesar del avance de la ciencia, los conocimientos acerca de mi propio cuerpo me estaban casi prohibidos. Debí hacer un verdadero trabajo de detective para enterarme de la delicada alquimia hormonal que rige mi cuerpo. Para qué? Para defender mi elección ante la prepotencia de esta nueva religión que es la tecno-ciencia médica.

Es allí en donde está el patriarcado : en el poder cada vez más grande de la medicina sobre el cuerpo femenino. Desde los ensayos de ciertas vacunas en adolescentes, hasta el uso indiscriminado de hormonas para alejar la manopausia, pasando por la posibilidad de programar la fecha exacta de sus partos… todo pasa por ellos. Y no es que todo lo que la medicina aporta esté mal. Solo que la medicina astá allí para lo patológico, lo anormal.

Por eso la figura de la matrona es casi invisible o deformada actualmente. Por eso hay tan pocos matrones! Por ello en las sociedades más machistas las comadronas no son si no sirvientas del obstetra y a pesar de que, debidamente formadas, son completamente capaces de acompañar un embarazo y un parto normales.

Pues creo que vamos entendiéndolo… y que cada vez somos más! Y las cosas van cambiando, poco a poco pero en todos lados!

Yo doy a luz : mi cuerpo, vi vida, mi parto!

La desinformación sobre el « peligro » de parir en casa

Cuán grande y grata fue mi sorpresa al descubrir que el Diario HOY de Ecuador publicó un pequeño artículo sobre el parto en casa!!!
Lo cito a continuación :
Dar a luz en casa es tan seguro como hacerlo en un hospital

Publicado el 17/Abril/2009 | 00:05

Investigación científica en Holanda

La Haya. Los partos de bajo riesgo en Holanda, que tienen lugar en casa, son tan seguros como aquellos que se realizan en los hospitales, según una investigación médica que niega que esta práctica sea la causa de la elevada mortalidad perinatal que existe en ese país.

Según datos de 2004 del departamento de Salud Pública de la Unión Europea, el índice de mortandad de bebés recién nacidos en Holanda, donde el 30% de los partos se hacen en casa, es del 10 por 1 000, el doble que en España.

No obstante, para los dos hospitales universitarios holandeses (AMC, MUMC) y el centro de estudios científico (TNO) autores del estudio, el riesgo para un recién nacido es « igual de pequeño » si el parto se realiza en casa con la asistencia de la matrona que en un centro hospitalario.

Algunos sectores en España, uno de los países occidentales con menor número de fallecimientos perinatales, empiezan a reivindicar un parto menos medicalizado que contemple la posibilidad de alumbrar en casa. (EFE)

El enlace : http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/dar-a-luz-en-casa-es-tan-seguro-como-hacerlo-en-un-hospital-343838.html

En los comentarios sucitados en otro post (« Dar a luz en casa : un parto seguro y lleno de amor« ), habían hecho referencia a esta « inquietante » aumentación de la mortalidad en Holanda incriminando el parto en casa. Sin emabrgo, la práctica del parto domiciliario no tiene NADA QUE VER con la aumentación de la mortalidad perinatal. Las causas de ella son el aumento de partos prematuros, el aumento de embarazos/procreación asistidos y el aumento de la edad de las madres.

La SEGO (sociedad española de ginecología), en un portal aliado (« para saber« ), aumentó la confusión decretando también que era la práctica del parto domiciliario lo que explicaba el aumento de la mortalidad perinatal en holanda… felicitándose de paso por la superioridad de las estadísticas españolas (menos mortalidad).

En fín… es imperativo el tener acceso a información clara al respecto y una lectura crítica de noticias que, como en el caso de los panfletos de la SEGO en « para saber », desinforman y utilizan los miedos de las futuras madres para mantener el poder del patriarcado médico…

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